La UTA pidió al Gobierno que intervenga ante la situación de ERSA

El conflicto en el transporte urbano de Resistencia vuelve a escalar. El secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) Seccional Chaco, Raúl Abraham, confirmó que la empresa ERSA Urbano S.A. notificó oficialmente su decisión de reducir personal, medida que afectaría a choferes de distintas líneas.
La comunicación fue presentada ante la Dirección Provincial del Trabajo y quedó registrada en expediente, en un contexto de crisis prolongada y deterioro del servicio público en la capital chaqueña.
Desde agosto, tanto ERSA como TCM se encuentran bajo un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) avalado por la autoridad laboral. En ese marco, la UTA acordó una escala salarial reducida para evitar suspensiones y despidos entre septiembre y noviembre. Ese convenio vence a fin de mes y, según Abraham, “la situación se agravó” porque las empresas advierten que ya no pueden sostener la estructura actual de trabajadores.
“Esto está complicado hace bastante tiempo y el Estado no interviene. Hay un silencio total, no podemos ni siquiera sentarnos a dialogar. Los que están sufriendo son los trabajadores y también los usuarios, por la falta de un servicio como corresponde”, expresó el dirigente sindical.
Abraham señaló que las empresas reducen unidades y retiran coches de circulación, lo que impacta directamente en la frecuencia del servicio y genera largas esperas en los barrios. “Pedimos la intervención del Gobierno para que exija la cantidad de coches necesaria”, agregó.
“Queremos evitar despidos, no hablar de política”
Durante los meses de vigencia del acuerdo, los choferes cobraron una cifra inferior a la escala oficial, con el compromiso de recuperar el salario. “A partir del mes que viene vamos a pedir que se pague como tiene que ser, de acuerdo a la escala vigente”, adelantó Abraham.
El gremio mantiene “una postura dialoguista”, aunque no descarta medidas de fuerza si la empresa incumple el acta homologada. “No está previsto ningún paro por ahora, pero si no hay respuestas, vamos a tener que recurrir a la mediación sindical, que deriva en un paro de actividades”, advirtió.
Finalmente, el secretario general cuestionó los argumentos empresariales: “Las empresas dicen que no se puede sostener por los costos del gasoil, pero eso no puede ser excusa para dejar trabajadores en la calle”.
La UTA pidió la intervención urgente del Estado provincial para evitar despidos y garantizar un servicio esencial que, hoy por hoy, se encuentra en uno de sus peores momentos en el área metropolitana del Gran Resistencia.




