Reabren la causa por la desaparición de Elvis Benítez y vinculan la investigación con el clan Sena

La desaparición de Elvis Benítez, ocurrida en 2017, volvió a ponerse en movimiento en la Justicia chaqueña. Este martes por la mañana, la mamá del joven, Érica Romero, se presentó ante la fiscalía para ampliar su declaración testimonial, y se conformó un equipo fiscal especial para avanzar en la investigación.
El abogado de la familia, Pablo Vianello, explicó ante los medios que, con esta nueva declaración, “empieza una investigación más concreta” sobre lo que pudo haber ocurrido con Elvis, desaparecido hace casi ocho años.
Según relató el letrado, Romero aportó datos que apuntan al entorno de los Sena. Contó que en 2022, mientras realizaba una marcha para pedir justicia por su hijo, se le acercó Marcela Acuña, quien le dijo que estaba allí junto a otras personas “mandadas por Emerenciano Sena para acompañar la movilización”.
Hasta ese momento, las manifestaciones eran organizadas “por iniciativa propia”, con la participación de familiares, vecinos y amigos de la familia Benítez.
En aquel contexto, la madre de Elvis valoró el acompañamiento. Sin embargo, tras el femicidio de Cecilia Strzyzowski y las revelaciones surgidas en esa causa, Romero empezó a resignificar aquel acercamiento. Vianello sostuvo que, a partir de nuevos datos que le llegan por mensajes privados y otra información que no pueden difundir por el estado de la investigación, “todo se encamina en esa dirección”.
El abogado remarcó que, pese a estas sospechas, se manejan “con prudencia”, ya que hasta el momento casi no hubo aportes formales: solo declaró en fiscalía un periodista que tomó contacto con un testigo encubierto.
Un caso sin respuestas desde 2017
Elvis Benítez fue visto por última vez el 22 de diciembre de 2017. Ese día salió de su casa para ir a trabajar a la verdulería de sus abuelos. Tenía 18 años y no llevaba teléfono celular.
Un amigo lo acercó hasta la parada del colectivo, pero Elvis nunca llegó al comercio. Su madre pensó inicialmente que podía haberse quedado a dormir en lo de sus abuelos, pero con el correr de las horas y la falta total de contacto se encendieron las alarmas.
Al momento de su desaparición, Elvis era padre de un bebé de tres meses. Desde entonces, su madre ha sostenido movilizaciones y pedidos de justicia, y nunca dio crédito a la hipótesis de un posible suicidio.
Con la creación del equipo fiscal y la ampliación de la declaración de Romero, la familia espera que la causa, que llevaba años sin avances significativos, pueda finalmente encaminarse hacia respuestas concretas sobre qué pasó con Elvis.




