Un profundo socavamiento sin señalización preocupa a vecinos y transeúntes en pleno microcentro de Resistencia
Vereda en riesgo de derrumbe genera alarma en el microcentro de Resistencia

Una situación de alto riesgo mantiene en alerta a vecinos, comerciantes y transeúntes en pleno microcentro de Resistencia, donde un profundo socavamiento sin ningún tipo de señalización amenaza con provocar un derrumbe en la vereda. El hecho se registra en la esquina de López y Planes y Don Bosco, a la altura del 300, en un sector de intenso tránsito peatonal y comercial.
El hundimiento, que se originó en un espacio donde antiguamente funcionaba un cantero, presenta dimensiones considerables y deja al descubierto efluentes cloacales, lo que agrava el cuadro no solo por el peligro estructural, sino también por los riesgos sanitarios que implica. A simple vista, el pozo es profundo, visible y se encuentra completamente expuesto, sin vallas, cintas ni cartelería preventiva.
Según relatan los vecinos de la zona, el deterioro avanzó con el correr de los días y ya afecta directamente a la vereda, que muestra signos evidentes de debilitamiento. “La vereda está cediendo y en cualquier momento puede venirse abajo”, advirtieron con preocupación, señalando que la falta de intervención convierte al lugar en una verdadera trampa para peatones, ciclistas y hasta automovilistas.
La ubicación del socavamiento agrava aún más la situación. Se trata de un punto neurálgico del microcentro capitalino, por donde circulan a diario miles de personas debido a la presencia de comercios, instituciones educativas, oficinas y paradas de transporte público. Trabajadores y estudiantes transitan constantemente por el lugar, muchas veces sin advertir el peligro latente.
Ante este escenario, los vecinos reclaman una intervención urgente de las autoridades competentes para reparar el daño, señalizar correctamente el sector y evitar un accidente que, aseguran, “es solo cuestión de tiempo” si no se actúa con rapidez. Mientras tanto, el socavamiento continúa creciendo y el riesgo se mantiene latente en una de las zonas más transitadas de la ciudad.




