Argentina participará de una cumbre militar clave convocada por Estados Unidos en Washington

La Argentina formará parte de una cumbre de alto nivel entre jefes de Estados Mayores de 34 países del hemisferio occidental, convocada por Estados Unidos y que se desarrollará el próximo 11 de febrero en Washington. El encuentro fue impulsado por el jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Dan Caine, en un contexto de redefinición estratégica de la política de seguridad norteamericana, con un foco renovado en América Latina y el Caribe.
La delegación argentina estará encabezada por el vicealmirante Marcelo Dalle Nogare, recientemente designado como jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Su participación marcará su primer compromiso internacional de alto nivel desde su asunción y es interpretada como una señal concreta del rumbo que el Gobierno de Javier Milei busca imprimir en materia de defensa y relaciones exteriores.
La decisión de enviar a Dalle Nogare fue adoptada por el Presidente a propuesta del ministro de Defensa, Carlos Presti, en el marco de una reconfiguración de la conducción política y militar del área. En la Casa Rosada consideran la invitación como una oportunidad para reposicionar a la Argentina en los foros hemisféricos de seguridad y profundizar el acercamiento estratégico con Estados Unidos.
La cumbre reunirá a los máximos responsables militares de los países del continente americano, además de representantes de naciones europeas con presencia territorial en la región, como Reino Unido, Francia y Dinamarca. Según información difundida por el Pentágono, se trata de una reunión poco frecuente tanto por su escala como por el nivel jerárquico de los asistentes.
Entre los ejes centrales del encuentro figuran la coordinación regional contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional, el análisis de amenazas comunes y la discusión de prioridades estratégicas compartidas. Desde Washington sostienen que la cooperación militar resulta clave para enfrentar fenómenos que trascienden las fronteras nacionales y afectan la estabilidad regional.
La reunión se inscribe en un escenario de creciente actividad militar y diplomática de Estados Unidos en el hemisferio occidental, tras la presentación de su nueva Estrategia de Defensa Nacional, que vuelve a ubicar a América Latina como un espacio estratégico central. Para la Argentina, la participación representa tanto una oportunidad de fortalecimiento internacional como un desafío político en el marco de un alineamiento explícito con la agenda de seguridad estadounidense.




