Kicillof calificó de “repugnante” a la reforma laboral y marchará al Congreso contra el proyecto del Gobierno

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a endurecer su postura contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y confirmó que este miércoles participará de la movilización al Congreso convocada por la CGT y las dos CTA, en el marco del tratamiento del proyecto en el Senado. “Es una ley de precarización laboral”, sentenció el mandatario bonaerense.
Durante un acto en la ciudad de La Plata, donde encabezó la habilitación del Acueducto Norte junto al intendente Julio Alak y el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, Kicillof calificó a la iniciativa como “repugnante” y ratificó su alineamiento con los sectores sindicales que rechazan la propuesta de la administración de Javier Milei.
Además de su presencia personal, el gobernador participará de una columna del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), integrada por intendentes, funcionarios provinciales y referentes políticos. La concentración fue convocada para las 11 en Hipólito Yrigoyen 1584, en la Casa de las Madres de Plaza de Mayo.
En sus declaraciones, Kicillof puso especial énfasis en el artículo 194 del proyecto, que deroga el estatuto del periodista. “No les alcanza con decir que hay que odiar a los periodistas, ahora les quieren quitar derechos conquistados. Esta ley plantea eso”, advirtió, y llamó a acompañar a los sectores que se movilizan contra la reforma.
El rechazo del gobernador bonaerense se suma al de otros mandatarios provinciales como Gildo Insfrán, Sergio Ziliotto, Ricardo Quintela, Gustavo Melella y Gerardo Zamora, quienes también cuestionaron el impacto de la reforma sobre los derechos laborales y la recaudación vinculada al impuesto a las Ganancias y la coparticipación federal.
En paralelo, el gobierno bonaerense presentó esta semana un documento técnico de más de 50 páginas en el que advierte que la denominada “Ley de Modernización Laboral” implica una pérdida de derechos, mayor precarización y un debilitamiento del sistema de negociación colectiva y de la organización sindical.
Desde la Casa Rosada, el jefe de Gabinete Manuel Adorni defendió la iniciativa y aseguró que “no hay argumentos válidos para oponerse” a una reforma que, según el Gobierno, busca reducir la informalidad y reactivar el empleo. La jornada de este miércoles se anticipa tensa, tanto dentro del recinto como en las calles.




