Atribuyen a la vacuna Sputnik el fallecimiento de una joven cordobesa

Melín Agustina Sartori falleció el 29 de julio de 2021 en la ciudad de Córdoba y, al cumplirse casi un lustro de su muerte, la Justicia estableció que su deceso fue consecuencia de los efectos de la vacuna Sputnik V contra el Covid-19, al no tener la joven antecedentes médicos.
Fuentes judiciales informaron que la Sala A de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba falló a favor de María Virginia Ruiz, madre de la víctima, determinando que el fallecimiento de la joven, consecuencia de una trombosis con trombocitopenia, fue el resultado directo de la primera dosis de la vacuna creada en Rusia.

El fallo, firmado por los jueces Eduardo Avalos, Graciela Montesi y Liliana Navarro, afirma que el Ministerio de Salud de la Nación debe pagarle a la familia de Melín, como resarcimiento económico, 240 haberes mínimos jubilatorios, el equivalente a 95 millones de pesos, aproximadamente.
“En base a los elementos reunidos, es posible concluir que el evento (la muerte de Sartori) se encuentra relacionado a la colocación de la vacuna Sputnik V”, dice el dictamen.
Para luego ordenar “disponer que el Ministerio de Salud de la Nación culmine en el plazo de 30 días las etapas pendientes del trámite previsto en el punto 5 y 6 del Anexo de la Resolución Conjunta 7/2022, que establece el procedimiento para la tramitación de reclamos para el acceso a la indemnización del fondo de reparación COVID 19 de la ley 27.573, a los fines de que la actora pueda cobrar la indemnización correspondiente».
Martín Barbará, abogado de Ruiz, reconoció que se trató de un “proceso novedoso” porque no había ningún antecedente parecido a la denuncia. Además, remarcó que, según su entendimiento, se trata del primer fallo contra el Estado por las consecuencias provocadas por las vacunas contra el COVID que se usaron durante el gobierno de Alberto Fernández.

La historia de Melín Agustina Sartori
Melín Agustina Sartori tenía 24 años al momento de su fallecimiento y, pocos días antes de vacunarse contra el COVID, había comenzado, junto a su familia, un negocio de pastas. El 15 de julio de 2021 le dieron la primera dosis de la Sputnik V, y apenas seis días después empezó a tener vómitos y cefaleas.
Tras ser internada, su cuadro se complicó con una trombosis con trombocitopenia que, luego de un deterioro neurológico irreversible, le provocó la muerte dos semanas después de que le aplicaran la vacuna.
Barbará remarcó que la Sputnik V “no tenía farmacovigilancia”, lo que significa que no había recibido un monitoreo continuo con el fin de identificar, estudiar y prevenir posibles reacciones negativas en las personas que recibirían una dosis.
Fuente: Perfil.com




