Chaco ajusta la estrategia de fotomultas: de la baja de siniestros al uso de radares móviles

Un informe del Ministerio de Seguridad del Chaco reveló que durante 2025 los radares viales habilitados en la provincia registraron más de 1.200.000 infracciones por exceso de velocidad. A pesar del elevado volumen de sanciones, el subsecretario de Seguridad Vial, Rafael Acuña, destacó que en los tramos donde funcionan estos dispositivos se logró reducir un 23% la siniestralidad vial en lo que va de 2026.

De un proyecto masivo a un esquema de 47 equipos autorizados

El esquema actual difiere de la proyección formulada durante la gestión anterior, que contemplaba el despliegue de más de 600 radares. La administración provincial dio de baja la mayoría de aquellos puntos al considerar que no cumplían con los requisitos técnicos ni legales, operaban sin homologación adecuada y carecían de la cartelería obligatoria.

En la actualidad, Chaco mantiene 47 radares fijos distribuidos en 19 puntos estratégicos definidos a partir de informes técnicos de Salud, Policía y Justicia, todos validados por la Agencia Nacional de Seguridad Vial. De este total, 31 se ubican en rutas nacionales y 16 en rutas provinciales.

El freno ante la cámara y el salto a los controles móviles

A pesar de que las sanciones —que rondan actualmente los 200 mil pesos— lograron generar hábito en la reducción de velocidad al aproximarse a las cámaras, las autoridades detectaron que muchos conductores vuelven a acelerar una vez que superan el punto fiscalizado. En respuesta a esta conducta, el Gobierno provincial planifica incorporar radares móviles junto a la Policía Caminera para monitorear los tramos intermedios que hoy no cuentan con vigilancia fija.

Las arterias donde se concentra la mayor cantidad de fotomultas e incidentes siguen siendo las rutas nacionales 11 y 16. Específicamente, los tres sectores que registran el pico de infracciones se encuentran sobre la avenida Nicolás Avellaneda en el tramo urbano de la Ruta 16, la Ruta 11 a la altura de Colonia Benítez y el tramo correspondiente a Lapachito.

Exigencias de señalización y procedimiento de notificación

Para garantizar la validez legal y evitar sorpresas, el protocolo de fiscalización exige un cartel preventivo a más de 900 metros y una secuencia posterior de cuatro señales reflectivas que advierten la vigilancia, identifican a la Policía Caminera, informan la velocidad máxima y reiteran la presencia del sensor.

Ante la detección de una falta, la fotomulta se remite de manera digital al correo electrónico que el titular del vehículo tiene declarado en el Registro Automotor, adjuntando la fotografía de la infracción, la ficha técnica del radar y las vías administrativas para presentar el descargo correspondiente.

Redacción Infoqom

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