La estrategia del tero: Jorge Capitanich será candidato a Gobernador en 2027

Aunque "Coqui" aseguró que no tiene voluntad de volver a competir por la Gobernación del Chaco, sus movimientos políticos y el trabajo territorial de dirigentes cercanos alimentan una hipótesis diferente: que el exmandatario espere el desgaste de otros aspirantes y termine presentándose, por “clamor” del peronismo, como el único dirigente capaz de enfrentar a Leandro Zdero.

Por Infoqom | Columna de opinión

La política chaqueña conoce de anuncios categóricos que luego terminan desmentidos por los acontecimientos. Por eso, cuando Jorge Milton Capitanich afirmó que no tiene voluntad de volver a ser candidato a gobernador en 2027, sus palabras no lograron convencer a los más ilustrados ya que luego de la derrota el 17 de septiembre de 2022 frente a Leandro Zdero, precisamente el martes 18 de octubre, anunció que retiraba de la política luego de aquel 10 de diciembre de 2022.

Luego sostuvo públicamente que cumplió tres mandatos y que considera necesario promover una renovación dirigencial. Sin embargo, mientras pronuncia esas palabras, distintos dirigentes vinculados con su espacio continúan recorriendo la provincia, reorganizando estructuras territoriales y trabajando en posibles acuerdos electorales.

Surge entonces una pregunta inevitable: si Capitanich realmente decidió retirarse de la disputa provincial, ¿para quién están trabajando sus principales operadores políticos?

El tero canta en un lado…

La estrategia recuerda al viejo comportamiento atribuido al tero: cantar lejos del lugar donde se encuentra el nido para desorientar a quienes lo observan.

En esta interpretación, Capitanich podría permitir que intendentes, legisladores y referentes justicialistas compitan durante los próximos meses por la candidatura provincial. Cada uno buscaría instalarse, sumar adhesiones y demostrar que posee la capacidad suficiente para recuperar el Gobierno del Chaco.

Pero, si ninguno logra consolidarse como una alternativa verdaderamente competitiva frente a Zdero, el escenario quedaría preparado para la aparición del “salvador”.

Capitanich podría entonces argumentar que nunca buscó la candidatura, pero que la aceptaría ante el pedido de la militancia y por la necesidad de garantizar la unidad del peronismo. No sería una contradicción formal, según ese relato, sino una supuesta respuesta al “clamor de las bases”.

La hipótesis no puede presentarse hoy como un hecho confirmado. Sin embargo, tampoco resulta descabellada dentro de una fuerza política que todavía no encontró una figura capaz de desplazar al tres veces gobernador del centro del escenario.

El problema de la palabra empeñada

La principal dificultad para una operación de esas características sería la desconfianza acumulada entre distintos sectores del justicialismo chaqueño.

En el pasado, Domingo Peppo cuestionó duramente la credibilidad política de Capitanich. En un audio difundido por medios periodísticos, el exgobernador sostuvo que “Capitanich no tiene palabra” y que su credibilidad era “casi nula”. Aquellas expresiones deben entenderse dentro de una disputa política concreta, pero reflejan el nivel de ruptura que existió entre ambos dirigentes. El episodio fue publicado oportunamente por REALPOLITIK.

Nota relacionada: https://realpolitik.com.ar/nota/48844/capitanich-es-mentiroso-certificado-y-no-gana-en-primera-ni-en-segunda-vuelta-aseguro-peppo/

Otros dirigentes, entre ellos Atlanto Honcheruk, Gustavo Martínez y Claudia Panzardi, también protagonizaron diferencias, desencuentros o negociaciones frustradas con el exmandatario. No todas esas situaciones están documentadas de la misma manera y algunas responden a versiones surgidas de la propia interna partidaria, pero conforman un clima político que Capitanich necesitaría superar.

Si quisiera reconstruir una alianza amplia, sus eventuales socios probablemente reclamarían garantías anticipadas. Ya no alcanzarían las promesas verbales: exigirían lugares en las listas, participación en las decisiones y compromisos políticos concretos.

Nota relacionada: https://hdpnoticias.com.ar/?p=521

Capitanich parece haber comprendido además que, sin acuerdos, su capacidad electoral tiene límites. La derrota frente a Zdero en 2023 y los posteriores resultados adversos del peronismo demostraron que el liderazgo individual no siempre alcanza cuando el espacio llega dividido a las urnas.

En ese tablero, Gustavo Martínez y Magda Ayala podrían convertirse en piezas relevantes para cualquier intento de recomposición opositora.

El personalismo como estrategia

No podemos formular un diagnóstico psicológico sobre el dirigente político. Sí es posible analizar una forma de construcción basada en la centralidad personal y en la presentación de un liderazgo como indispensable.

Capitanich ha ocupado durante décadas un lugar dominante dentro del justicialismo chaqueño. Fue gobernador en tres períodos, intendente de Resistencia, jefe de Gabinete de la Nación, senador y uno de los principales conductores del PJ provincial.

Esa trayectoria le permite sostener una presencia que supera cualquier cargo circunstancial. También favorece una narrativa según la cual, ante una crisis del peronismo, su figura sería la única con experiencia, estructura territorial y nivel de conocimiento suficientes para disputar nuevamente el poder.

El interrogante es si esa centralidad constituye una fortaleza electoral o si, por el contrario, impide la renovación que el propio Capitanich dice promover.

El silencio o la demora de algunos medios

Otro elemento que despertó suspicacias fue la cobertura del expediente federal relacionado con la adjudicación de tierras fiscales, en el cual Capitanich quedó involucrado judicialmente.

Cuando el juez federal de Presidencia Roque Sáenz Peña, Fernando Carbajal, procesó a Capitanich por fraude contra la administración pública, abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública en una causa por adjudicación irregular de tierras, llamó la atención que tres de los medios con mayor audiencia no publicaran inmediatamente la novedad y demoraran varias horas en incorporarla a sus portales o programas.

Esa demora permite formular preguntas editoriales, pero no alcanza por sí sola para afirmar que existió una decisión coordinada de proteger políticamente a Capitanich. Pero estando en las portadas de tantos medios de la ciudad de Resistencia, estaban a una llamada de comprobar o conseguir el fallo, si tenían intención de hacerlo público, pero no lo hicieron. ¿Porqué? Si son los que más ingresos reciben por publicidad del gobierno provincial…

La pregunta periodística, de rigor, emerge naturalmente: ¿Estos medios tuvieron una cautela especial frente a un dirigente que podría regresar al poder provincial? ¿O prefirieron ser leales al ex gobernador?

El caso extremo, inédito en los diarios del Chaco, fue aquel que publicó el procesamiento de Capitanich y en la misma página, el descargo de Jorge Capitanich. Como si aún fuera gobernador, Coqui recibió ese trato extrañamente dudoso para alguien que ya no maneja la lapicera…

“Julio, te prometo intervenir en el primer barrio”

En el pase radial del 16 de mayo de 2026, junto con el ex diputado Luis Obeid y Diego Flores, Julio Wajcman recordó una experiencia personal con Jorge Capitanich cuando este todavía era senador nacional.

Según relató, Capitanich lo llamó durante el verano y le propuso recorrer el barrio Toba de Resistencia, cuyos habitantes reclamaban mejoras urgentes en sus condiciones de vida. Wajcman describió viviendas sumamente precarias, algunas ocupadas por grupos familiares de hasta diez personas, sin cloacas y con zanjas a cielo abierto.

Durante aquella recorrida, el dirigente le habría expresado: “Si yo soy gobernador, Julio, te prometo intervenir en el primer barrio”.

Wajcman destacó inmediatamente el desenlace de aquella promesa: “Y lo hizo”. Posteriormente se construyeron nuevas viviendas y se ejecutaron mejoras en el sector.

El testimonio aporta una mirada favorable sobre Capitanich y demuestra que, al menos en aquella oportunidad, convirtió un compromiso político en una intervención concreta. Pero una obra cumplida no invalida los cuestionamientos formulados por otros dirigentes respecto de acuerdos políticos que, según sostienen, no habrían sido respetados.

Precisamente allí aparece una de las contradicciones que rodean su figura: mientras algunos testimonios lo presentan como un dirigente capaz de cumplir lo prometido, otros referentes del justicialismo chaqueño —entre ellos Domingo Peppo— cuestionaron públicamente el valor de su palabra.

La anécdota relatada por Wajcman no resuelve esa discusión, pero resulta reveladora por otro motivo: recupera la construcción histórica de Capitanich como el dirigente que escucha un reclamo, formula una promesa y después aparece para ejecutar la solución. Ahora, es muy llamativo que Julio recuerde aquella anécdota para justificar -de acuerdo a su línea de relato- que la gente no se asienta para vivir donde quiere, sino donde puede.

Fuente: pase radial de Julio Wajcman con Luis Obeid y Diego Flores, emitido el 16 de mayo de 2026.

Una renuncia que todavía no despeja las dudas

Capitanich dijo que no tiene voluntad de volver a ser candidato. Hasta que existan pruebas en sentido contrario, esa es su posición pública y debe ser consignada como tal.

Pero en política las candidaturas no siempre comienzan con un lanzamiento. A veces se construyen mediante recorridas, acuerdos silenciosos, mediciones de opinión y dirigentes que preparan el terreno mientras el supuesto candidato permanece a prudente distancia.

La verdadera confirmación llegará cuando el justicialismo chaqueño deba elegir quién enfrentará a Zdero. Si surge una figura competitiva y Capitanich la acompaña sin condicionamientos, su anuncio habrá quedado ratificado.

Si, por el contrario, los aspirantes se desgastan entre sí y después aparece el exgobernador presentado como la única alternativa posible, quedará demostrado que el tero cantaba en un lugar mientras el proyecto electoral se incubaba en otro.

¿Quién es Javier Martínez?

Es el intendente de Margarita Belén y aquel que aseguran puertas adentro de su bunker, que “no se bajará” y competirá para ser el candidato del Justicialismo y disputarle a Leandro Zdero la gobernación del Chaco en 2027.

El médico y referente del peronismo en Charata es el Dr. Rubén «Pili» Herrera, habría acordado su apoyo a Javier Martínez y también Gustavo Martínez, respaldaría el lanzamiento del intendente de M. Belén.

Todavía quedan meses por delante, pero los tiempos se acortan y el peronismo hoy se ve fragmentado, entre un pasado con manos llenas de sangre inocente y jóvenes figuras con más hambre de poder, que poder económico para financiar una costosa campaña hacia la gobernación.

 

 

 

 

 

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