La intervención de Ueno Bank dejó a casi tres millones de clientes sin acceso a sus ahorros en Paraguay

La crisis de Ueno Bank en Paraguay comenzó a sentirse en la vida cotidiana de millones de personas. La intervención de la entidad dejó a casi tres millones de clientes sin posibilidad de acceder a sus cuentas, entre ellos estudiantes, trabajadores independientes y pequeños empresarios que utilizaban el banco para administrar sus ingresos y afrontar sus gastos diarios.

Uno de los testimonios es el de Deisy Asva, una estudiante de enfermería que tenía depositados 400.000 guaraníes, unos 67 dólares. Al intentar ingresar a la aplicación y descubrir que no podía operar, se encontró sin el dinero que necesitaba para sus gastos cotidianos. «Tuve que pedir prestado», contó.

La situación también afecta a trabajadores autónomos y empresas que utilizaban la entidad para recibir pagos, cobrar alquileres, realizar transferencias y cumplir con compromisos comerciales. Algunos clientes tenían allí sus cuentas principales y ahora deben recurrir a otras entidades para continuar con sus operaciones.

Qué pasará con el dinero de los ahorristas

Una de las principales preocupaciones es cuándo podrán recuperar los depósitos. Paraguay cuenta con un Fondo de Garantía de Depósitos que cubre hasta 228,3 millones de guaraníes por persona y por entidad financiera, equivalentes a unos 38.000 dólares.

De acuerdo con las estimaciones difundidas por las autoridades, alrededor del 97% de los clientes de Ueno Bank tendría la totalidad de sus ahorros dentro del límite protegido. Sin embargo, la cobertura no significa que el dinero esté disponible de inmediato.

La legislación establece un plazo de hasta 15 días para devolver los depósitos garantizados. En paralelo, el Congreso paraguayo comenzó a tratar una iniciativa para acelerar los pagos y permitir que los afectados puedan recuperar una parte de sus fondos en un plazo de hasta 24 horas, bajo determinadas condiciones.

La situación es más incierta para quienes tienen depósitos que superan el monto cubierto por la garantía. En esos casos, la recuperación del excedente dependerá de los activos disponibles y del proceso de resolución de la entidad.

La preocupación por los fondos jubilatorios

La crisis también encendió las alarmas por las inversiones de organismos públicos. Uno de los casos más sensibles es el del Instituto de Previsión Social (IPS), que mantenía colocaciones en Ueno Bank por aproximadamente 355 millones de dólares, a través de certificados de depósito y bonos financieros.

Ese monto representa cerca del 9% de la cartera total de inversiones del organismo previsional. La exposición genera preocupación por el posible impacto que una eventual pérdida de esos recursos podría tener sobre la sustentabilidad futura del sistema jubilatorio paraguayo.

El conflicto adquirió además una dimensión política por los vínculos entre el grupo propietario de la entidad y el presidente Santiago Peña. La crisis derivó en la renuncia del titular del Banco Central paraguayo, Carlos Carvallo, y en cuestionamientos sobre el control y la supervisión del sistema financiero.

Mientras las autoridades buscan una salida para proteger los depósitos y resolver la situación de la entidad, miles de familias y empresas aguardan respuestas para volver a disponer de su dinero.

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