Corrientes en crisis: el Gobierno congeló salarios y crece el conflicto con gremios y municipios

El gobernador Juan Pablo Valdés confirmó que no habrá aumentos salariales para empleados estatales por la caída de la coparticipación y una deuda millonaria de Nación. La decisión reavivó el conflicto con los sindicatos y expuso una crisis profunda en los 74 municipios correntinos.

El escenario económico y político en Corrientes atraviesa uno de sus momentos más delicados. El gobernador Juan Pablo Valdés confirmó que, por el momento, no habrá aumentos salariales para los empleados estatales, una definición que generó un fuerte malestar en los gremios y volvió a poner en foco la fragilidad financiera de la provincia y de sus municipios.

En declaraciones a la prensa, Valdés fue categórico al señalar que “no hay margen para aumentos salariales”, y fundamentó la medida en la fuerte caída de la coparticipación federal y en una deuda que el Gobierno nacional mantendría con la provincia. Según precisó, Nación adeuda a Corrientes unos 250 mil millones de pesos en concepto de consenso fiscal, una cifra que —aseguró— condiciona severamente la capacidad de respuesta del Ejecutivo provincial.

“El rojo externo es muy importante”, sostuvo el mandatario, aunque aclaró que las finanzas provinciales “están equilibradas, pero al límite”. Esa afirmación, lejos de llevar tranquilidad, profundizó la preocupación en los sectores sindicales, especialmente en el ámbito docente, donde el inicio del ciclo lectivo está previsto para el 2 de marzo.

Los gremios habían reclamado la apertura urgente de paritarias para evitar que los salarios queden nuevamente por detrás de la inflación. Sin embargo, tras un encuentro con la ministra de Educación, Ana Miño, Valdés evitó brindar definiciones concretas sobre fechas o porcentajes y se limitó a señalar que la situación “se está trabajando”. Al mismo tiempo, advirtió que sin el envío de fondos desde Buenos Aires o una mejora en la recaudación federal, el poder adquisitivo de los estatales seguirá deteriorándose.

Municipios al borde del colapso

La tensión salarial se da en paralelo a una crisis estructural que atraviesa a los 74 municipios correntinos. Según distintos relevamientos y denuncias, muchas comunas se encuentran en cesación de pagos, con balances irregulares, falta de transparencia administrativa y declaraciones formales de emergencia económica.

Mientras desde el discurso oficial se habla de equilibrio fiscal y superávit, la realidad municipal muestra un efecto dominó de quiebras locales. Se registran casos de cheques sin respaldo, cajas vacías al momento de los cambios de gestión y presuntas irregularidades administrativas que, en muchos casos, estarían amparadas por afinidades políticas.

Incluso municipios que exhiben una aparente solidez institucional —como Corrientes Capital, Goya, Curuzú Cuatiá, Monte Caseros e Ituzaingó— no están exentos de cuestionamientos. Transiciones calificadas como “ordenadas” ocultarían cesaciones de pagos, balances maquillados y un manejo de los recursos públicos que se aleja de los estándares habituales.

Entre los casos más resonantes figuran Mburucuyá, donde se denunció la desaparición de unos 40 cheques; Santa Rosa, con la supuesta pérdida de talonarios y transferencias que habrían vaciado la caja comunal; Virasoro, que declaró la emergencia económica, financiera, administrativa y ambiental por seis meses, con suspensión de pagos acumulada desde 2017; Paso de la Patria, con denuncias por malversación de fondos; y Mercedes, donde la nueva gestión anunció recortes y presentó denuncias judiciales contra la administración anterior.

El panorama expone una provincia atravesada por restricciones fiscales severas, salarios congelados y un entramado municipal debilitado, en un contexto que amenaza con profundizar el conflicto social y político en los próximos meses.

Fuente: MisionesOnline

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