Cuba se queda sin combustible para aviones y pone en jaque la aviación comercial internacional

La crisis energética que atraviesa Cuba sumó un nuevo capítulo crítico: el régimen informó a las aerolíneas internacionales que, a partir de este lunes, el país no contará con combustible suficiente para garantizar las operaciones de aviación comercial. La advertencia, confirmada por fuentes del sector a la agencia EFE, expone el deterioro acelerado de la infraestructura energética de la isla.
El faltante de combustible aeronáutico está directamente vinculado a la orden ejecutiva firmada el 29 de enero por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que establece sanciones y aranceles a los países que suministren petróleo al gobierno de Miguel Díaz-Canel. Washington argumenta que Cuba representa una amenaza para su seguridad nacional y acusa al régimen de alinearse con potencias consideradas adversarias estratégicas.
La normativa, titulada “Haciendo frente a las amenazas del Gobierno de Cuba a Estados Unidos”, habilita al Departamento de Comercio a identificar a los países proveedores de crudo y al Departamento de Estado a definir el alcance de las sanciones económicas. Según el gobierno estadounidense, La Habana facilita infraestructura de inteligencia a Rusia, China e Irán, además de permitir la presencia de organizaciones como Hezbollah y Hamas.
Este nuevo golpe se suma a una crisis estructural que la economía cubana arrastra desde hace años y que hoy se considera la más grave desde la caída del bloque soviético. La isla produce apenas el 40% del combustible que consume y dependía hasta hace poco de importaciones cercanas a los 60.000 barriles diarios, principalmente desde Venezuela, México, Rusia y Argelia.
La situación se agravó desde diciembre, cuando se interrumpieron los envíos venezolanos tras la captura del exdictador Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense. A esto se sumó la reducción casi total de los despachos desde México, que en 2025 aportaba cerca del 44% del petróleo importado por Cuba.
Ante el colapso, el régimen de Díaz-Canel anunció un severo plan de emergencia que entra en vigencia este lunes. Entre las medidas se incluyen la suspensión de la venta de diésel al público, la reducción de la semana laboral estatal a cuatro días, recortes en los horarios de hospitales y oficinas públicas, la cancelación de cirugías no urgentes y fuertes restricciones al transporte interprovincial.
El impacto alcanza incluso al turismo, históricamente protegido por el gobierno. En 2025, el sector registró una caída del 18% interanual en la llegada de visitantes y un desplome del 62% respecto del récord de 2018. El cierre de hoteles por falta de combustible marca un hecho inédito en la isla.
Mientras el régimen atribuye la crisis exclusivamente al embargo estadounidense, analistas advierten que la falta de divisas, la dependencia energética y décadas de ineficiencia estructural profundizan un escenario que podría derivar en un colapso económico total en los próximos meses.




