Donar órganos y tejidos: un acto solidario que puede salvar hasta siete vidas

El trasplante de órganos y tejidos representa, en muchos casos, la única alternativa terapéutica cuando un órgano vital deja de funcionar, y permite no solo salvar vidas sino también recuperar la calidad de vida de miles de personas.
En la Argentina, el sistema de donación y trasplante se encuentra regulado por la Ley Justina, que establece que todas las personas mayores de 18 años son donantes de órganos y tejidos, salvo que hayan manifestado expresamente lo contrario. Esta normativa marcó un cambio profundo en el enfoque solidario del sistema sanitario.
El proceso es coordinado por el INCUCAI, organismo encargado de garantizar la transparencia, equidad y seguridad en cada etapa de la donación y el trasplante. Actualmente, más de 7.000 personas integran la lista de espera en el país, aguardando una oportunidad que les permita seguir viviendo o mejorar significativamente su salud.
Además de la donación post mortem, existe la posibilidad de donar en vida, especialmente a través de la médula ósea. Este procedimiento es sencillo, seguro y comienza con una donación de sangre para inscribirse en el Registro de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas.
La inscripción es voluntaria y solidaria, y conecta a los donantes con una red internacional de compatibilidad, brindando esperanza a pacientes de Argentina y del mundo que necesitan un trasplante para sobrevivir.
Desde el sistema de salud destacan que donar órganos y médula ósea es un acto de amor que puede salvar hasta siete vidas y transformar por completo la realidad de quienes esperan una oportunidad.




