Golpe industrial: fábrica de papas fritas baja la persiana en Munro y despide a 100 empleados

La multinacional estadounidense Lamb Weston, una de las principales productoras de papas fritas congeladas a nivel mundial, confirmó el cierre definitivo de su planta ubicada en Munro, provincia de Buenos Aires, una decisión que derivará en el despido de alrededor de 100 trabajadores. La medida forma parte de un proceso de reorganización global de la compañía, que busca optimizar costos y concentrar su producción en establecimientos de mayor escala y eficiencia.
En ese esquema, la empresa resolvió centralizar toda su operación industrial en la Argentina en el Parque Industrial de Mar del Plata, donde en 2025 concretó una inversión superior a los 320 millones de dólares. Allí levantó la planta más grande de Lamb Weston en América Latina, concebida como un polo estratégico para abastecer tanto al mercado regional como a destinos internacionales.
El negocio local de la firma tiene un marcado perfil exportador: entre el 80 y el 85% de la producción que se realiza en el país se destina a mercados externos, principalmente de América latina y el Caribe. Desde la inauguración de la fábrica marplatense, directivos de la compañía habían anticipado que el objetivo era convertirla en un centro de abastecimiento para la mayor parte de los 33 mercados que integran la región.
En el mercado interno, Lamb Weston mantiene una presencia más acotada, enfocada en la provisión de papas fritas prefritas al canal gastronómico y mayorista, con menor peso en la venta directa al consumidor final.
La compañía explicó que el cierre de la planta de Munro responde a una estrategia global orientada a mejorar la rentabilidad y la eficiencia operativa. “Gestionar de manera efectiva los costos a lo largo de la cadena de suministro es clave para generar valor para nuestros clientes y priorizar inversiones que modernicen los activos físicos y preparen las operaciones para el crecimiento futuro”, señaló Sylvia Wilks, Chief Supply Chain Officer de Lamb Weston. En paralelo, la empresa también anunció una reducción temporal de una línea productiva en los Países Bajos.
La elección de Mar del Plata como sede de su principal planta continental se apoya en dos factores centrales. Por un lado, la cercanía con las zonas productoras de papa, su insumo clave. En la Argentina se producen cerca de 3 millones de toneladas de papa por año, principalmente en Balcarce, Mar del Plata y Tandil, con unas 11.000 hectáreas destinadas específicamente a la industria de papa prefrita congelada. Por otro, la proximidad con el puerto local, ubicado a menos de 16 kilómetros, lo que permite reducir significativamente los costos logísticos de exportación.
El cierre de la planta de Munro se suma a una serie de decisiones similares adoptadas por empresas industriales en los últimos meses, en un contexto marcado por la búsqueda de mayor competitividad, eficiencia y productividad. Casos como los de SKF en Tortuguitas, Whirlpool en Pilar o Granja Tres Arroyos en Concepción del Uruguay reflejan un escenario complejo para la industria local, atravesado por reestructuraciones, concentración de operaciones y pérdida de puestos de trabajo.
Con información de Infobae




