“Hace 13 años en Resistencia: Luz Milagros, la beba declarada muerta que sobrevivió 12 horas en la morgue, murió al año siguiente”

La historia de Luz Milagros, nacida prematura extrema con apenas 840 gramos, conmocionó al país. Al nacer, fue declarada muerta y trasladada a la morgue del Hospital Perrando. Sin embargo, 12 horas después, su madre, Analía Boutet, la encontró viva, cubierta de escarcha, pero con secuelas graves por la exposición al frío y la falta de atención adecuada.
La niña, rebautizada como Luz Milagros tras el episodio, sobrevivió apenas 14 meses, enfrentando complicaciones severas como encefalomalacia multiquística, insuficiencia respiratoria crónica y sepsis. Su fallecimiento se produjo en junio de 2013, dejando una profunda huella en su familia.
Tras trece años de proceso judicial, la justicia penal no halló responsables, mientras que en el ámbito civil se condenó al Gobierno de Chaco, al Ministerio de Salud provincial, al Hospital Perrando y a dos neonatólogas, a pagar una indemnización cercana a 100 mil dólares. Las médicas involucradas no recibieron sanciones que limiten su ejercicio profesional.
El fallo detalló que las maniobras de reanimación fueron insuficientes y se realizaron por menos tiempo del recomendado. Además, la certificación de defunción fue emitida sin constatar adecuadamente los signos vitales de la recién nacida, violando los protocolos para bebés prematuros extremos. La madre de Luz Milagros, que había cursado un embarazo de alto riesgo con diagnóstico de placenta oclusiva total, cuestionó la absolución de la obstetra que firmó el certificado de defunción.
“El daño causado a mi hija no puede quedar impune”, aseguró Analía, quien ya apeló la sentencia civil. El caso expone fallas graves en la atención hospitalaria, violencia obstétrica y la responsabilidad objetiva del Estado, y se convirtió en un símbolo de mala praxis y negligencia médica en Argentina.




