Juicio por el ARA San Juan: comienza el proceso oral por la muerte de los 44 tripulantes

A ocho años del hundimiento del submarino ARA San Juan, este martes se inicia en Río Gallegos el juicio oral contra cuatro exjefes de la Armada, acusados por la muerte de los 44 tripulantes en la tragedia ocurrida en noviembre de 2017.
El debate se desarrollará en el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz y tendrá como imputados a Luis Enrique López Mazzeo, Claudio Javier Villamide, Héctor Aníbal Alonso y Hugo Miguel Correa, quienes ocupaban cargos jerárquicos al momento del siniestro. Están acusados por presunto incumplimiento de los deberes de funcionario público, omisión de deberes del oficio y estrago culposo agravado.
Las audiencias serán virtuales y las familias de los submarinistas seguirán el proceso desde distintos puntos del país. En la apertura se dará lectura al requerimiento de elevación a juicio presentado por el fiscal federal Luis Alberto Colla, junto a María Andrea Garmendia Orueta, integrante de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas. Posteriormente, declararán los acusados.
El tribunal está integrado por los jueces Mario Reynaldi, Enrique Baronetto y Luis Alberto Giménez. De acuerdo con la estimación oficial, el veredicto podría conocerse a mediados de julio.
Los familiares llegan divididos en dos querellas. Una es representada por la abogada Valeria Carreras; la otra, por Luis Tagliapietra, padre de uno de los tripulantes fallecidos. Mientras un sector considera que el juicio permitirá establecer responsabilidades y ofrecer una instancia de reparación, otro cuestiona la sede del proceso y sostiene que aún no se determinó de manera concluyente la causa del hundimiento.
La secuencia técnica bajo análisis remite a los últimos días de navegación del ARA San Juan. El submarino había partido el 25 de octubre de 2017 desde la Base Naval Mar del Plata hacia Ushuaia. El 15 de noviembre se perdió contacto tras reportes de ingreso de agua que afectaron baterías, generaron cortocircuitos y un principio de incendio. La hipótesis fiscal sostiene que la nave descendió a más de 600 metros, donde la presión habría provocado la implosión del casco.
Los peritajes incorporados describen una reacción química que liberó hidrógeno, gas altamente explosivo, lo que habría derivado en una explosión interna. La investigación también señala que el submarino acumulaba 26 meses de demora para ingresar a dique seco y tenía restricciones de inmersión que, según la acusación, no fueron debidamente atendidas por la cadena de mando.
El juicio buscará determinar si existieron omisiones en los niveles superiores de decisión que permitieron la navegación de una unidad con antecedentes técnicos críticos, en uno de los episodios más graves de la historia reciente de la Armada Argentina.




