Reforma laboral: el oficialismo acelera el Senado y los aliados ponen la lupa en Economía

El Gobierno nacional busca imprimirle máxima velocidad al tratamiento de la reforma laboral y apunta a sesionar en el Senado antes del 13 de febrero, con la intención de aprobar el proyecto y girarlo rápidamente a la Cámara de Diputados. La estrategia oficial se reactiva en la antesala de un nuevo llamado a sesiones extraordinarias, que comenzará en las próximas horas y se extenderá hasta fines de febrero.

El recorrido de la iniciativa tuvo su punto de partida en diciembre pasado, cuando el oficialismo logró dictamen de mayoría, aunque sin alcanzar los consensos necesarios para avanzar en el recinto. Ahora, el foco está puesto en una reunión clave prevista para el martes, que reunirá a senadores dialoguistas con la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, en un intento por destrabar los puntos aún en discusión.

En ese esquema, el Ministerio de Economía aparece como un actor central. Varias de las modificaciones solicitadas por los aliados dependen directamente de definiciones que debe tomar la cartera que conduce Luis Caputo, especialmente en materia de coparticipación y beneficios fiscales. Gobernadores con influencia parlamentaria son piezas clave para garantizar los votos, aunque el oficialismo sabe que no alcanza solo con ese respaldo y que deberá negociar también con legisladores provinciales sin alineamientos claros.

Uno de los principales focos de tensión se vincula con el impacto que la reforma podría tener sobre los recursos de las provincias, en un contexto de fuerte ajuste y parálisis de la obra pública. Desde algunos distritos advierten que la situación comienza a ser crítica, sobre todo en materia de infraestructura vial, mientras crecen los reclamos para reactivar partidas o redefinir prioridades.

Otro punto sensible gira en torno al artículo que otorga amplias facultades al Ministerio de Economía para reglamentar aspectos centrales de la ley una vez sancionada, como el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones. Los aliados reclaman mayor precisión en los plazos y alcances de esa potestad, aunque desde el oficialismo aseguran que parte de esas objeciones ya fueron saldadas.

Con una oposición kirchnerista de bajo perfil en la Cámara alta, la atención está puesta en la capacidad de negociación de la Casa Rosada. El desenlace de la reforma no solo marcará el rumbo del debate laboral, sino que también será determinante para el clima político con el que el presidente Javier Milei llegará al Congreso el próximo 1 de marzo, cuando inaugure el período ordinario de sesiones.

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