Investigación en Estados Unidos destapó un circuito millonario oculto en la AFA y complica a Chiqui Tapia

Una investigación judicial en los Estados Unidos sacudió los cimientos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) al exponer un presunto sistema de recaudación paralela y desvío de fondos millonarios fuera del control institucional. La causa, impulsada en tribunales federales norteamericanos, permitió acceder a información bancaria sensible vinculada a contratos internacionales del fútbol argentino y compromete directamente a la gestión que encabeza Claudio “Chiqui” Tapia.
Tres jueces federales de distintos distritos autorizaron medidas de discovery que obligaron a importantes bancos —Bank of America, Citibank, JP Morgan y Synovus— a entregar detalles completos de cuentas, transferencias, beneficiarios finales y conceptos de pago. A partir de esa documentación, los investigadores detectaron movimientos que alcanzarían cerca de 300 millones de dólares, generados por sponsors, derechos de transmisión y partidos amistosos de la Selección Argentina.
El eje de la operatoria fue identificado en TourProdEnter LLC, una sociedad creada en Florida en 2021, que cuatro meses después fue designada por la AFA como agente comercial exclusivo para el exterior. Bajo ese rol, la empresa concentró la recaudación internacional en un contexto de cepo cambiario y restricciones para el ingreso de divisas en la Argentina. Entre 2022 y 2025, la firma habría acumulado más de 260 millones de dólares en cuentas estadounidenses, sin que esos fondos pasaran por cuentas de la AFA en el país.
La investigación sostiene que una parte sustancial del dinero nunca fue transferida a la Asociación. Otra fracción, cercana a los 110 millones de dólares, habría sido canalizada hacia una firma financiera en Uruguay y luego derivada a estructuras radicadas en paraísos fiscales, como Islas Vírgenes Británicas. Además, se detectaron giros por al menos 42 millones de dólares a sociedades consideradas “pantalla”, sin actividad real ni empleados, vinculadas a personas de perfil económico incompatible con los montos recibidos.
El caso escaló al punto de activar alertas en el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos por presuntas maniobras de lavado de dinero, evasión fiscal y desvío de fondos. En paralelo, el empresario Guillermo Tofoni, denunciante original, presentará una nueva denuncia en la Justicia argentina para que se investigue la posible sustracción de recursos que debían ingresar al circuito formal del fútbol nacional.
Si bien aún no existen imputaciones formales, el volumen de dinero bajo sospecha, la complejidad del entramado financiero y la intervención de organismos internacionales convierten a esta causa en una de las más delicadas que enfrenta la AFA en su historia. El conflicto ya no se juega en una cancha: se define en los tribunales, con epicentro en Washington y posibles repercusiones en Comodoro Py.




