La familia de un policía condenado a perpetua insiste en su inocencia y denuncia graves irregularidades judiciales

La familia del ex policía bonaerense José Antonio Cácere, condenado a prisión perpetua, volvió a reclamar su inocencia y pidió una revisión profunda de la causa judicial que lo mantiene detenido desde hace casi siete años. Cácere fue condenado por la muerte de un detenido ocurrida en 2011, cuando la víctima se encontraba bajo custodia en una comisaría de Berisso.
Ocho años después del hecho, la Justicia Criminal de La Plata dictó una sentencia de prisión perpetua contra cuatro policías, entre ellos Cácere. Desde el inicio del proceso, los allegados al ex efectivo sostienen que la investigación estuvo atravesada por graves irregularidades, pericias contradictorias y decisiones judiciales que, según afirman, no se apoyaron en la principal prueba científica del expediente.
Uno de los puntos centrales de la queja es la pericia oficial realizada por la Asesoría Pericial, que concluyó que la muerte del detenido se produjo por causas naturales y sin signos de violencia. Sin embargo, esa conclusión fue desestimada por el tribunal, que basó la acusación en un informe elaborado por un perito de parte a partir de fotografías, sin la realización de una nueva autopsia ni estudios complementarios.
En este contexto, a fines de diciembre, la Asociación Inocente Colectivo se presentó formalmente como amicus curiae ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. En su presentación, la organización reforzó las denuncias sobre irregularidades en el proceso, contradicciones entre sentencias, uso de pruebas cuestionadas y la desestimación de la pericia oficial.
Uno de los aspectos que la familia considera más llamativos es que tres policías imputados por el mismo hecho fueron absueltos, mientras que José Antonio Cácere continúa privado de su libertad dentro del mismo expediente. Desde el entorno del condenado remarcan que el pedido no busca impunidad, sino que la Corte analice de manera integral la causa, las pruebas científicas y las presuntas vulneraciones al debido proceso.
“Que una asociación especializada presente un amicus curiae demuestra que este caso merece una revisión profunda. No pedimos favores, pedimos justicia y que se lea la causa con honestidad”, expresaron sus allegados.
Por su parte, Agustín, hijo del ex policía, sostuvo: “Los tres compañeros de mi papá imputados en la misma causa quedaron libres. Él es el único que sigue preso y está pagando por algo que no hizo. Por eso seguimos pidiendo justicia”.
Fuente: El Día




