Caso Adorni: un testigo clave afirmó en Comodoro Py que el viaje a Punta del Este fue pagado por un tercero

El piloto y bróker que comercializó el vuelo privado declaró durante cuatro horas ante la Justicia y aseguró que los pasajes fueron abonados por el periodista Marcelo Grandío, en el marco de la investigación por presuntas dádivas.

 El piloto y bróker aeronáutico Agustín Issin se presentó este jueves en los tribunales de Comodoro Py para declarar como testigo en la causa que investiga el viaje en avión privado a Punta del Este realizado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

 La declaración se llevó a cabo ante el juez federal Ariel Lijo, quien encabeza la investigación sobre el financiamiento del traslado. Durante casi cuatro horas, el testigo respondió preguntas vinculadas a la contratación y pago de los vuelos realizados durante el fin de semana largo de carnaval.

 Según se desprende de su testimonio y de la documentación incorporada al expediente, Marcelo Grandío, periodista de la TV Pública y allegado al funcionario, habría sido quien gestionó y abonó los pasajes tanto de ida como de regreso.

 Issin explicó que opera a través de su empresa Jag Executive Aviation, dedicada a la compra mayorista de vuelos privados, y detalló que fue quien facturó el tramo de regreso desde Uruguay hacia el aeropuerto de San Fernando.

 En el expediente judicial consta que la factura del vuelo de vuelta fue emitida el 9 de marzo por un valor de 3.000 dólares, varias semanas después de concretado el viaje. Además, el testigo indicó que el pago se habría realizado en efectivo, mediante un intermediario identificado como “Horacio”.

 Durante su exposición, el bróker también fue consultado por las diferencias entre el precio mayorista del paquete de vuelos que adquirió —unos 42.250 dólares por diez trayectos— y el monto facturado por este servicio en particular. En ese sentido, explicó que es habitual en el sector utilizar la modalidad denominada “empty leg” o “pata vacía”, que permite reducir costos ocupando asientos disponibles en tramos ya programados.

 La investigación judicial busca determinar si el financiamiento de estos viajes por parte de terceros podría encuadrarse en el delito de dádivas, una figura penal que sanciona la recepción de beneficios indebidos por parte de funcionarios públicos.

 En paralelo, Manuel Adorni había sostenido públicamente que el viaje fue costeado con fondos propios y negó cualquier irregularidad, en medio de crecientes cuestionamientos políticos y mediáticos sobre su patrimonio y sus desplazamientos privados.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Instagram