Vaca Muerta y la minería igualaron al agro en generación de divisas durante el primer cuatrimestre

El crecimiento sostenido de Vaca Muerta y la actividad minera permitió que ambos sectores alcanzaran, en conjunto, un nivel de generación de divisas similar al del complejo agroexportador durante el primer cuatrimestre de 2026. Los datos reflejan un cambio significativo en la estructura económica argentina, con una mayor participación de la energía y la minería en el ingreso de dólares al país.
Según distintos análisis basados en información del Banco Central, durante los primeros cuatro meses del año el agro y el bloque conformado por energía y minería aportaron montos muy similares en concepto de exportaciones y liquidación de divisas. Este escenario evidencia la consolidación de sectores que hasta hace pocos años tenían un peso mucho menor en la generación de ingresos externos.
El principal motor de este crecimiento es Vaca Muerta, cuya producción continúa marcando récords históricos. En abril de 2026, la formación neuquina representó cerca del 67% del petróleo producido en el país y el 58% del gas natural, consolidándose como uno de los pilares de las exportaciones energéticas argentinas.
A este fenómeno se suma el fuerte avance de la minería, especialmente impulsada por el litio y otros minerales estratégicos. Los indicadores oficiales muestran que la producción minera registró un crecimiento interanual del 9,5% en abril y acumuló una expansión del 7,4% en los primeros cuatro meses del año.
Especialistas consideran que la combinación entre energía y minería está reduciendo gradualmente la histórica dependencia argentina de las exportaciones agropecuarias como principal fuente de dólares. No obstante, advierten que el desafío continúa siendo transformar ese crecimiento exportador en mayor desarrollo económico, empleo e infraestructura en las regiones donde se generan estas actividades.
Las perspectivas para los próximos años son optimistas. Diversos informes proyectan que el superávit energético continuará creciendo gracias a la expansión de la capacidad de transporte y exportación de petróleo y gas desde Vaca Muerta, mientras que la minería mantiene expectativas favorables por la demanda global de minerales críticos para la transición energética.




