A 84 años de la primera escultura, Resistencia recuerda el inicio de su identidad como ciudad del arte

El 9 de julio de 1942 quedó marcado como una fecha histórica para Resistencia, cuando la instalación de la escultura “El Calchaquí”, realizada por el artista Luis Perlotti e impulsada por Efraín Boglietti, dio inicio a una tradición cultural que con el paso de las décadas convertiría a la capital chaqueña en una referencia nacional e internacional del arte escultórico.
Aquella primera obra fue emplazada frente al edificio de la Municipalidad de Resistencia y significó el comienzo de un proyecto que buscaba incorporar el arte al espacio público, acercando las expresiones culturales a la vida cotidiana de los vecinos.
Con el paso del tiempo, nuevas esculturas fueron sumándose a plazas, avenidas y distintos puntos de la ciudad, transformando el paisaje urbano y consolidando una característica que distinguiría a Resistencia: sus calles convertidas en una verdadera galería de arte a cielo abierto.
La iniciativa impulsada desde aquella primera instalación permitió que la escultura dejara de estar limitada a museos o espacios cerrados para integrarse de manera permanente con la comunidad. Este proceso fue construyendo una identidad cultural propia, vinculada al reconocimiento de artistas nacionales e internacionales.
Décadas después, esa tradición continúa vigente a través de distintas propuestas culturales y del reconocimiento que tiene Resistencia como la Ciudad de las Esculturas, una denominación que refleja el vínculo entre el arte, el espacio público y la historia de sus habitantes.
A 84 años de aquel primer paso, la ciudad recuerda la obra de Luis Perlotti y el impulso de Efraín Boglietti como el punto de partida de un movimiento cultural que transformó para siempre la imagen de la capital chaqueña.




