Anak Krakatau volvió a entrar en erupción y la ceniza afectó miles de vuelos en Indonesia

El volcán Anak Krakatau, ubicado en el estrecho de la Sonda, volvió a registrar una intensa actividad eruptiva y generó importantes alteraciones en el transporte aéreo de Indonesia. Las columnas de ceniza alcanzaron gran altura y obligaron a cerrar temporalmente varios aeropuertos, mientras las autoridades mantienen una vigilancia permanente ante la posibilidad de nuevas erupciones.
La actividad volcánica comenzó a intensificarse durante el fin de semana y provocó interrupciones en vuelos nacionales e internacionales. Para el lunes, las autoridades contabilizaban 2.961 vuelos afectados y aproximadamente 341.000 pasajeros, como consecuencia de cancelaciones, demoras y desvíos.
La ceniza volcánica alcanzó sectores del espacio aéreo próximos a Yakarta y otras zonas de Indonesia, generando un riesgo para las operaciones aeronáuticas. El aeropuerto internacional Soekarno-Hatta, uno de los principales del país, permaneció cerrado temporalmente debido a la presencia de cenizas.
Tras las tareas de limpieza y las evaluaciones de seguridad, los aeropuertos que habían sido afectados comenzaron a reabrir. El Ministerio de Transporte de Indonesia informó el miércoles que las operaciones aéreas se desarrollaban con normalidad desde la reapertura del martes, aunque se mantiene el monitoreo de la actividad volcánica.
La erupción también generó medidas preventivas en las zonas alcanzadas por la ceniza. Las autoridades recomendaron extremar los cuidados y continuar atentos a los reportes oficiales mientras persista la actividad del volcán.
El Anak Krakatau es conocido como el “hijo del Krakatoa” porque surgió después de la gigantesca erupción de 1883. Aquel fenómeno provocó uno de los mayores desastres volcánicos registrados en la historia moderna y generó un tsunami que dejó más de 36.000 muertos.
Décadas después, en diciembre de 2018, una nueva erupción y el posterior colapso de parte del volcán desencadenaron otro tsunami en el estrecho de la Sonda, con más de 400 víctimas fatales.
El actual episodio no produjo víctimas mortales ni un nuevo tsunami, pero la actividad del Anak Krakatau continúa siendo monitoreada de cerca debido a su comportamiento eruptivo y a los antecedentes de la zona.




