Costa Norte: Resistencia exige excluir el paseo costanero previsto sobre el bosque protegido del río Negro

El proyecto urbanístico contempla un desarrollo de unas 30 hectáreas en el norte de la ciudad. Un dictamen municipal mantiene la exigencia de desistir de las obras costeras dentro de la franja de protección ambiental, tras un informe desfavorable de la Dirección de Bosques. Sus responsables defendieron la propuesta y solicitaron reconsiderar esa observación.

El proyecto Costa Norte, previsto en el norte de Resistencia, enfrenta una objeción ambiental sobre uno de sus componentes: el paseo costanero diseñado sobre la margen del río Negro. Según la documentación analizada, la Secretaría de Ambiente y Movilidad Urbana municipal mantuvo, mediante un dictamen del 11 de septiembre de 2026, la exigencia de que el desarrollador desista formalmente de las obras previstas dentro de los 30 metros de bosque ribereño protegido.

La posición municipal se fundamenta en un informe de la Dirección de Bosques del Chaco, que consideró incompatibles esas intervenciones con el régimen de conservación aplicable al sector. La documentación también registra condiciones para el desarrollo del loteo y las respuestas de sus responsables, quienes sostuvieron que la propuesta permitiría ordenar y recuperar el borde costero.

Qué propone Costa Norte

El estudio de impacto ambiental, dirigido por la ingeniera química y consultora ambiental Silvana Marina Piatti, describe una iniciativa de Costanorte S.A. para desarrollar una urbanización de aproximadamente 30 hectáreas en la chacra 183.

El plan comprende las parcelas 17 y 18 y contempla la posibilidad de incorporar, con el tiempo, la parcela 16, perteneciente a otro dominio. Propone usos residenciales, comerciales y de servicios, mediante un desarrollo progresivo de largo plazo.

Para la primera etapa, el estudio plantea intervenir unas siete hectáreas de la parcela 17, con lotes para viviendas individuales elevadas sobre el terreno. También prevé infraestructura de agua potable, cloacas, electricidad y circulación, con accesos desde avenida Sarmiento y Combate de la Vuelta de Obligado.

La propuesta original incluye un paseo costero público con senderos, bicisenda, miradores, iluminación y equipamiento recreativo. Precisamente, las intervenciones previstas sobre el bosque ribereño constituyen el principal punto de controversia.

Un terreno condicionado por el riesgo de inundación

El propio estudio reconoce que el emplazamiento está asociado al río Negro y sus meandros, en un territorio de alto valor natural y paisajístico sujeto a restricciones hídricas.

Una certificación de la Administración Provincial del Agua, incorporada al documento y fechada el 6 de junio de 2023, establece que el 75% de la parcela 17 se encuentra en zona de restricción severa y el 25% en zona de restricción prohibida. Esos porcentajes corresponden a esa parcela, no a la totalidad del master plan.

El dictamen municipal de septiembre ratifica la tipología palafítica —construcciones elevadas sobre apoyos— y fija como parámetro una altura de 2,40 metros libres entre el terreno natural y el piso habitable. Exige, además, acreditar los niveles mediante documentación aprobada por la APA.

El estudio ambiental también prevé que las reglas de convivencia incluyan un protocolo de evacuación ante inundaciones.

La objeción de Bosques al paseo costanero

El Informe Técnico N.º 11/2026 de la Dirección de Bosques, fechado el 26 de agosto, señala que el paseo proyectado se ubicaría dentro de una franja de 30 metros clasificada como Categoría I, o roja, del ordenamiento de bosques nativos.

Según el organismo provincial, la infraestructura urbana, los senderos pavimentados, la iluminación y el mobiliario recreativo previstos implicarían conversión y fragmentación del bosque ribereño.

La Dirección de Bosques también sostuvo que las excepciones para infraestructura pública justificada por el bienestar general no resultaban aplicables a esta propuesta, por considerar que estaba vinculada al beneficio particular de un loteo privado.

Sobre esa base, el Municipio mantuvo la exigencia de excluir las obras del paseo dentro de la franja protegida. Su dictamen reserva ese sector para conservación, vigilancia y mejoramiento en el marco de un plan aprobado por la autoridad forestal provincial.

Qué respondieron los responsables del proyecto

En una presentación del 31 de julio de 2026, las arquitectas Marta Álvarez y Susana Matta, de URBECO, defendieron el diseño y solicitaron reconsiderar la exigencia de desistir del paseo.

Argumentaron que la propuesta buscaba preservar las costas, garantizar el acceso público y recuperar un sector que, según su descripción, presentaba ocupaciones espontáneas y deterioro ambiental. También plantearon la posibilidad de colaborar con el Municipio mediante convenios para ejecutar infraestructura pública compatible con la conservación.

El dictamen municipal posterior consideró que esos argumentos no alcanzaban para encuadrar las obras costeras dentro de las excepciones admitidas por la normativa citada.

En otros aspectos hubo avances: el Municipio aceptó la ubicación propuesta para la cesión del 12% de la superficie útil destinada a espacio público. Aclaró que esa cesión es independiente y adicional a los 30 metros de protección ambiental y a los 15 metros previstos para circulación y acceso público.

Los impactos que reconoce el estudio

La evaluación ambiental identifica posibles efectos sobre el suelo, el agua, la vegetación, la fauna y el tránsito. Aunque califica buena parte de los impactos constructivos como temporales o mitigables, reconoce que la etapa de viviendas terminadas y habitadas generaría mayores impactos negativos.

Entre las medidas propuestas figuran la protección y reposición de árboles, la separación de residuos, el control de derrames y de ruidos, y pautas para evitar daños a la fauna.

La documentación deja así planteados dos asuntos relacionados: las condiciones para urbanizar un terreno expuesto al riesgo hídrico y la incompatibilidad señalada por los organismos públicos respecto del paseo sobre el bosque protegido. El último dictamen incorporado mantiene esa objeción al sector costero; no acredita una autorización definitiva de todo el emprendimiento ni un rechazo integral del loteo.

Fuente: Estudio ambiental de Costa Norte y actuaciones administrativas posteriores. El dictamen municipal del 11 de septiembre de 2026 mantiene la exigencia de desistir del paseo costanero proyectado dentro de la franja de bosque nativo protegido. Además, establece condiciones para la urbanización vinculadas al riesgo hídrico, las viviendas elevadas y la cesión de espacios públicos. Esa objeción al paseo no equivale, por sí sola, al rechazo definitivo de todo el emprendimiento.                                                                                       30 09 26 estudio-impacto-ambiental-costa-norte

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