El caos de las dos ruedas en Resistencia: ¿Se puede frenar el peligro en las calles?

En nuestra ciudad, el tránsito ya no es solo una molestia; se convirtió en un caos peligroso, y el foco rojo está puesto en las motocicletas. Cualquiera que salga a la calle en hora pico sabe de qué estamos hablando: las calles se saturan, las motos se cuelan entre los autos de forma impredecible, muchas circulan sin luces, los conductores van sin casco y, para colmo, es moneda corriente ver a más de dos personas arriba de una misma motocicleta.

El resultado de esta falta de control está a la vista de todos: los accidentes de moto crecieron un 30% en el último año, llenando las guardias con heridos en algunos casos hasta graves.
A este combo explosivo se le sumó un nuevo jugador: el boom de las aplicaciones de delivery y el transporte de pasajeros en moto, que crecieron por ser opciones más económicas. El problema no es el servicio, sino las condiciones. Apurados por los tiempos de entrega o por meter un viaje atrás del otro, muchos conductores terminan ignorando las normas básicas de tránsito y llevando pasajeros de una manera que asusta.
El vacío de control y una solución que ya funciona en el país
Frente a esto, el municipio parece no dar abasto. Aunque se ven algunos controles aislados, es evidente que no alcanzan. Tampoco hay campañas fuertes de educación vial que intenten generar un cambio de fondo en la cultura del manejo local.
Pero el problema tiene solución, y no hay que inventar la pólvora; basta con mirar lo que hacen otras provincias.
En Rosario (Santa Fe), ante una crisis idéntica con el tránsito, implementaron un Plan de Ordenamiento para Delivery y Cadetería. ¿Qué hicieron? Armaron un registro obligatorio de conductores, pero el verdadero golpe de timón fue sentar a las empresas de aplicaciones (como Uber o PedidosYa) a la mesa. El municipio las obligó a financiar cursos de conducción segura para sus choferes y, lo más importante, a bloquear temporalmente de las plataformas a los conductores que acumulen infracciones graves.

Trabajar en equipo antes de que sea tarde
Para ordenar el tránsito en Resistencia no hace falta prohibirle el laburo a nadie, pero sí hace falta decisión política. Es clave armar un plan concreto que combine tres patas: más controles reales en las calles, campañas de concientización agresivas y un trabajo en equipo urgente entre el municipio y las empresas de aplicaciones.
Es la única manera de frenar los accidentes, cuidar a los que trabajan y protegernos a todos los que transitamos la ciudad.



