En el Día de la Policía del Chaco un sargento de la Caminera salvó la vida a un periodista

En la madrugada de ayer, volviendo a Resistencia de un agasajo por el Día del Periodista, nuestro colega Javier Muniz se descompensó y fue ayudado por el sargento de la Policía Caminera del Chaco con asiento en el Puente General Manuel Belgrano Walter Silva, quien manejó el vehículo hasta un centro asistencial cercano, donde pudieron atender adecuadamente al periodista, quien hoy está recuperándose junto a su familia y disfrutando de su flamante nieta.
El posteo de Javier Muniz:
“Mi agradecimiento al Sargento Walter Silva (Policía Caminera del Chaco) – Puente Gral. Manuel Belgrano
Era alrededor de las 2:45 de la madrugada del domingo. Había disfrutado de un encuentro muy agradable con mis compañeros de trabajo en la ciudad de Corrientes y regresaba a Resistencia junto a mi hija, Daiana. Previamente, pasamos a dejar a un colega en su domicilio en la vecina ciudad y, tras cumplir con esa «gauchada», retomamos camino hacia la capital chaqueña.
Cuando iniciamos el regreso, sentí una leve «punzada» en la sien derecha. No le di importancia; estaba agotado tras una jornada de arduo trabajo que había comenzado a primera hora en actividades deportivas en el Domo del Centenario, extendiéndose durante toda la mañana, la siesta, la tarde y la noche.
Continuamos el trayecto. Al llegar al puente interprovincial, el dolor era algo más intenso pero aún soportable. En un momento, tuve la intención de frenar para intentar recuperarme, pero ya habíamos iniciado el ascenso, lo que me obligó a seguir avanzando. Decidí que, tras cruzar el peaje, me detendría en la banquina a descansar. Daiana, en todo momento, estuvo monitoreando mi estado; aunque parecía estable, la molestia era notoria.
Al finalizar el cruce y pagar el peaje, me detuve en el área de control de la Policía Caminera. Esperaba reposar unos minutos para poder continuar, pero una vez estacionado, sentí una nueva y más fuerte punzada en el mismo lugar. Consciente de que algo no andaba bien, le pedí a mi hija que solicitara asistencia en el control, pues sospechaba que se trataba de un pico de presión.
Daiana descendió del auto y buscó ayuda. Yo permanecí a la espera de sentirme mejor, con la esperanza de que el dolor cediera para poder seguir viaje. Sin embargo, ocurrió lo contrario: la intensidad se volvió insoportable. El personal en el lugar le explicó a mi hija que no contaban con equipo médico para asistirme en ese momento, pero que podían llamar a una ambulancia. La espera, sumada a la preocupación de Daiana y a mi incapacidad para controlar aquel dolor, generó una situación de mucha angustia.
Sargento Walter Silva (Policía Caminera del Chaco, con asiento en el Puente General Belgrano)
Fue entonces cuando el oficial de guardia consultó con su superior y, tras obtener autorización inmediata, tomó las llaves de mi vehículo. Se puso al volante y, con la mayor celeridad posible, nos dirigió hacia el Hospital Eva Perón, en Barranqueras. En el camino, por la Avenida San Martín, sufrí dos descompensaciones que complicaron aún más el panorama; en ambas ocasiones, el oficial detuvo la marcha y, junto a mi hija, me asistió con gran profesionalismo hasta lograr que me estabilizara un poco.
Continuamos avanzando por avenidas con escasa circulación, siempre bajo un manejo prudente pero urgente, llegando al hospital a las 3:15. Fui atendido de inmediato por el equipo médico de guardia, quienes me diagnosticaron rápidamente y tomaron todas las medidas necesarias para mi recuperación. Mientras recibía atención y hasta que un amigo de la familia pudo llegar para acompañarnos, el oficial permaneció a nuestro lado, cuidándonos y siguiendo de cerca el protocolo de atención.
Por este medio, quiero expresar mi gratitud eterna, mis infinitas gracias por el resto de mi vida, al Sargento Walter Silva, de la Policía Caminera de la Provincia del Chaco. Gracias por haberme asistido, acompañado, conducido y esperado hasta mi mejoría.
¿El diagnóstico? Un pico de hipertensión arterial que alcanzó los 160/100 mmHg. Niveles que nunca antes había alcanzado y que me acercaron peligrosamente a un posible ACV. Esta experiencia me obliga hoy a realizarme estrictos controles y a replantear mi vida, aprendiendo a no hacer de todo un problema. A mis hijas, a su amigo, a mi pareja y, muy especialmente, al Sargento Silva: no tengo palabras suficientes para agradecerles el haberme salvado la vida”.
Javier Muniz periodista
Sargento Walter Elio Silva, alias «Bichito» muchas gracias, de parte de Javier Muniz, su familia y «La Patria Movilera» del Chaco-Corrientes.




