La Justicia declaró en quiebra a CARSA, la empresa chaqueña dueña de Musimundo

La Justicia declaró la quiebra de CARSA, la firma de capitales chaqueños que opera la cadena Musimundo, luego de considerar inviable la continuidad del concurso preventivo al que la empresa había ingresado meses atrás. La decisión profundiza la crisis financiera que atraviesa la compañía y abre una nueva etapa judicial para sus acreedores y trabajadores.
La empresa había recurrido nuevamente al concurso preventivo en julio de 2026, con el objetivo de reordenar sus obligaciones y preservar la continuidad de sus operaciones. Sin embargo, el proceso no logró avanzar hacia una solución que permitiera sostener la actividad bajo ese mecanismo.
La situación se agravó en las últimas semanas con un fuerte repliegue de la cadena comercial. Musimundo cerró 20 sucursales en Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones, en un contexto marcado por la caída del consumo y las dificultades financieras de CARSA.
La empresa chaqueña acumula una importante deuda. Según información financiera difundida previamente, el pasivo concursal supera los $63.500 millones, mientras que también mantiene obligaciones con distintas entidades bancarias.
La declaración de quiebra representa un nuevo golpe para una compañía que ya había atravesado un proceso similar en 2018. En aquella oportunidad consiguió reestructurar sus compromisos y continuar con sus actividades.
El escenario actual también genera incertidumbre sobre el futuro de los trabajadores y de los locales que permanecen operativos. Los cierres registrados en distintas ciudades del NEA ya habían provocado despidos y reclamos por salarios e indemnizaciones.
CARSA quedó como la única empresa que mantiene actualmente la marca Musimundo, después de que la otra compañía que había operado la cadena, Electrónica Megatone, transformara sus locales bajo la marca On City en 2024.
La caída de la empresa se produce además en medio de una profunda transformación del sector de electrodomésticos, con mayor participación de las ventas online y un consumo que continúa debilitando el modelo basado en una extensa red de locales físicos.




