Megaproyecto de salmonicultura en las Islas Malvinas genera controversia entre los habitantes y pedidos de referéndum

Un proyecto industrial presentado por la firma Unity Marine (conformada por la pesquera local Fortuna y la compañía danesa F-land ApS) desató un profundo debate entre los aproximadamente 3.500 habitantes de las Islas Malvinas. La propuesta busca instalar 16 sitios de cría de salmón para alcanzar una producción anual de 50.000 toneladas, lo que se convertiría en el mayor desarrollo industrial costero en la historia del archipiélago.
Promesas económicas vs. impacto ambiental
- El atractivo financiero: Un estudio técnico encargado por las autoridades locales calculó que una escala de producción de 30.000 toneladas anuales inyectaría cerca de 35 millones de libras esterlinas al año a la economía isleña y crearía unos 133 puestos de trabajo.
- Preocupación ecológica: Sectores de la población y ambientalistas advierten sobre los riesgos para la biodiversidad marina, señalando amenazas potenciales para el krill, calamares, ballenas, delfines y especies de pingüinos que habitan la zona. Además, cuestionan la falta de previsión respecto a cómo se gestionarían eventuales mortandades masivas de peces en un entorno geográfico tan remoto.
La posición del gobierno isleño y el pedido de consulta popular
Ante las crecientes objeciones, voceros gubernamentales sostuvieron que la administración «ni defiende ni se opone a la salmonicultura» de manera apriorística. Por su parte, desde la empresa Unity Marine indicaron que aún no han formalizado la solicitud de licencia operativa y aseguraron que se someterán a evaluaciones de impacto ambiental rigurosas antes de cualquier definición.
No obstante, vecinos y agrupaciones de la comunidad reclaman que una decisión de semejante envergadura no quede relegada a la órbita administrativa y solicitan que el futuro de la actividad en las islas se resuelva mediante un referéndum vinculante.
Fuente: La Nación




