Neike Chamigo

Por Alejandro Torres, periodista

“…Ni Juan, ni Pedro, ni Raquelita deben ser candidatos…”, se escucha desde algunas filas de partidos políticos locales. Por otro lado, aparecen los que dicen: “…no depende de mí, sino de la gente; si ellos lo piden, allí estaré…”.

Desde hace tiempo la política chaqueña (principalmente) necesita un recambio generacional con una importante actualización. Pero ojo, que no solo hacen falta dirigentes más jóvenes, sino que vengan con ideas superadoras, con un chip más acorde al momento en que vivimos; no solo combatiendo al capital con los dedos en V, o evocando a aquel que se fue de su despacho con los mismos zapatos y una pequeña valija, ni tampoco golpeándose el pecho arropado con una de las remeras más vendidas del mundo (vaya paradoja capitalista, ¿no?).

La cosa es mucho más fuerte (al menos desde el punto de vista de este servidor) y debería ser integral, sin dejar de tener en cuenta a la historia como ayuda memoria para no cometer los mismos errores. Pero es aquí en donde nos empantanamos: confundimos los términos y, en repetidas ocasiones, nos llevamos Historia a marzo, y ni te cuento lo que hacemos con la memoria.

Si prestamos atención, podemos darnos cuenta de que hay caras que se repiten o, peor aún, “vienen apadrinadas por”, que hacen que, en vez de avanzar, hagamos lo contrario y repitamos viejas fórmulas de salvación que, al final, solo benefician a algunos, mientras los demás nos quedamos como simples espectadores hurgándonos la nariz. Y lamentablemente, es este el momento en donde les hago escupir el mate, porque me veo en la obligación de decirles que la responsabilidad de que eso suceda es suya, mía, nuestra. ¡De todos!

Pero tranquilos, no crean que todo está perdido. Esto tiene solución y lo más interesante es que es muy simple. ¿Les doy una pista? Nueve letras, empieza con P y finaliza con R. ¡Sí, acertó! PARTICIPAR. Se acaba de ganar una ensaladera, como en el programa Bingo Show que conducían Roberto Beato y Eduardo López allá por los 90 (es chiste, no tenemos presupuesto).

Sí, esa es la respuesta: Participar. Involucrarse, dejar de esperar que otro haga lo que uno debe hacer, dejar de pensar que tal o cual es “mi empleado” y debe hacer tal o cual cosa.

Basta, mis amigos. ¿No será tiempo de comenzar a cambiar la contundente frase de Borges: “El argentino es un italiano que habla español, piensa en francés y querría ser inglés”?

Cambiar, ahí está el desafío. Unirse, trabajar juntos y superar las dificultades con esfuerzo compartido para «salvarse» y hacer historia, o como dijo el Pai Julián: “Hay que juntarse y arremangarse”.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Instagram