No alcanza con reclamar coparticipación: también hay que explicar cómo se administra
El joven legislador, con respeto y altura, desnuda las falencias de administración de los recursos municipales

Por Joaquín García, diputado provincial
Hay una actitud que se repite desde hace años en la intendencia de Villa Ángela: trasladar permanentemente las responsabilidades al Gobierno Provincial, sin importar el signo político que gobierne.
Pero también es momento de discutir las cosas con honestidad y con datos concretos.

Hoy el intendente habla de falta de recursos cuando solamente en el mes de abril el municipio recibió más de 1.400 millones de pesos de coparticipación. Y además, si analizamos desde el inicio de la gestión del gobernador Leandro Zdero, los recursos coparticipables que recibe Villa Ángela prácticamente se cuadruplicaron respecto al 2023.
Entonces la pregunta es válida:
¿El problema es solamente la cantidad de recursos o también cómo se administran esos recursos?
Porque gestionar un municipio no puede reducirse únicamente a recibir coparticipación, colocar fondos a plazo fijo y luego responsabilizar a otros por cada dificultad que atraviesa la ciudad. Gobernar también implica tener iniciativa, capacidad de gestión, diálogo institucional y una agenda clara de desarrollo.
Resulta llamativo que se diga que “no llegan obras” a Villa Ángela cuando durante esta gestión provincial se concretaron o avanzaron obras históricas para nuestra ciudad:
- La finalización del Bachillerato N° 9 y la EET N°1, obras que estuvieron paralizadas durante años.
- La continuidad de ampliación en el Hospital Salvador Mazza.
- RUTA 13 – El avance de la licitación del tramo Charadai – Villa Ángela, probablemente la obra de infraestructura más importante para la región en los últimos 40 años.
- La llegada de inversiones estratégicas como el parque solar, que abren nuevas oportunidades de desarrollo y empleo.
Villa Ángela necesita recuperar una agenda de crecimiento, modernización y desarrollo. Y eso requiere dejar atrás una lógica de confrontación permanente y victimización política que ya lleva demasiado tiempo.
Soy respetuoso de los ámbitos institucionales y del rol de cada autoridad elegida democráticamente. Pero también creo que este momento exige madurez, autocrítica y trabajo conjunto.
Porque los tiempos son difíciles para todos, y los villangelenses esperan dirigentes que gestionen, construyan soluciones y defiendan el futuro de la ciudad, no que busquen permanentemente excusas o responsables externos.




