«No nos merecemos esto» dijo la dueña de Calzados Giovanna que enfrenta un cierre forzado por la caída del consumo

El impacto de la coyuntura económica golpea con dureza al comercio minorista. En una entrevista, Marcela Nápoli, propietaria de la tradicional firma Calzados Giovanna, expuso los motivos que la llevaron a tomar la decisión de cerrar definitivamente las puertas de su negocio tras 30 años en el rubro (25 de ellos en su actual local).
Nápoli explicó que la combinación de la constante baja en las ventas, el encarecimiento de los insumos y los elevados costos fijos tornaron insostenible la continuidad operativa. «Abrir la persiana nos costaba más de 10 millones de pesos», detalló la comerciante, señalando que, a pesar de contar con buena mercadería, precios competitivos y facilidades de pago, el nivel de consumo cayó drásticamente en comparación con períodos anteriores.
Nápoli remarcó las consecuencias de la crisis actual en la economía real:
Inviabilidad de reposición: La venta marginal de unidades no alcanza para cubrir la compra de nuevas series o lotes de productos, paralizando el flujo comercial del establecimiento.
Agotamiento de estrategias: A diferencia de otras épocas donde era posible apelar a promociones, descuentos o cambios de oferta para repuntar, la retracción del mercado interno neutralizó cualquier alternativa comercial.
Cierre digno: Ante el riesgo de acumular deudas impagables, la decisión del comercio pasa por liquidar el stock existente para cumplir con los compromisos pendientes y retirarse con dignidad.
Visiblemente conmovida, Nápoli lamentó el desenlace tras una vida dedicada al trabajo y la dedicación comercial, reflejando una realidad que hoy atraviesan numerosos comerciantes e independientes en distintos puntos del país.
Fuente: El Destape Radio




