Piden expulsar a Juan Grabois del Congreso: el plan disciplinario de la oposición y su furioso descargo

Las paredes del Congreso todavía hacen eco de los gritos, pero la onda expansiva del escándalo ya se tradujo en los papeles. Tras el violento episodio protagonizado este miércoles en pleno debate por las Islas Malvinas, donde volaron insultos cruzados y acusaciones de sobornos, el futuro de Juan Grabois dentro de la Cámara de Diputados quedó formalmente bajo la lupa y podría terminar en su expulsión.
El encargado de activar la iniciativa fue el legislador Sergio Capozzi, representante del bloque Provincias Unidas. Sin dejar que se enfríe la polémica, el diputado presentó un proyecto de resolución para activar el artículo 66 de la Constitución Nacional, el cual permite promover un procedimiento disciplinario extremo para excluir a un integrante del cuerpo legislativo “por inconducta”.

Su destitución es compleja, pero el engranaje ya está en marcha. La iniciativa de Capozzi le exige a la Presidencia de la Cámara que conforme de inmediato una comisión especial integrada por cinco miembros, garantizando una representación plural de los distintos bloques políticos. Una vez armada, esta mesa chica tendrá un reloj de arena de treinta días corridos para investigar los hechos y recomendar qué medida disciplinaria se debe aplicar.
Para no dejar cabos sueltos y evitar que el proceso se empantane, el texto del proyecto pide blindar toda la evidencia posible. Se ordenó la preservación de las grabaciones audiovisuales oficiales sin recortes ni ediciones, el resguardo de las versiones taquigráficas y la recolección de los testimonios de todos los presentes, incluyendo el informe del personal de seguridad que tuvo que intervenir para que el conflicto no terminara a las trompadas.
Pese a la dureza del planteo, el reglamento impone que se respete el derecho a legítima defensa. El proyecto establece que Grabois deberá ser notificado con precisión sobre los hechos que se le imputan, tendrá acceso al expediente y contará con un plazo razonable para presentar sus descargos, ofrecer testigos a su favor y ser escuchado por la comisión antes de que se firme el dictamen final.
Toda esta maquinaria se activó a raíz del descontrol total que dominó el plenario que debatía el proyecto de Soberanía Nacional. El caos estalló cuando Grabois abandonó su banca, caminó por el recinto y enfrentó a los gritos a la bancada oficialista para defender a Myriam Bregman (Frente de Izquierda), quien era interrumpida por el libertario Jairo Guzmán. «Cierren el orto, vendepatrias, coimeros de mierda», fue la ráfaga de insultos que coronó la escena y que terminó con un tenso cara a cara con el diputado tucumano Gerardo Huesen.
«Mafia», fallos exprés y el contraataque de Grabois en redes
Lejos de adoptar una postura conciliadora o ensayar un pedido de disculpas, el líder del Frente Patria Grande eligió subir al ring. Al enterarse de los movimientos para sacarlo de su banca y tras recibir, casi en simultáneo, un fallo judicial por una vieja protesta, el legislador utilizó su cuenta de X para lanzar un feroz contraataque que mezcló ambos frentes.
Grabois no dudó en atar la velocidad de la Justicia para golpearlo con el exabrupto que soltó en los pasillos del Congreso. «El nivel de mafiosidad de la justicia argentina se confirma cada día. Te atrevés a decir lo que son: ¡coimeros y vendidos! y no tardan ni 24 horas en tirarte un fallo», disparó el dirigente, acusando a los magistrados de pertenecer a una «banda de ladrones con toga» que escriben las resoluciones con los codos.

Para desarmar el fallo en su contra, se quejó puntualmente de que los jueces agravaran su situación tildándolo de funcionario público, algo que, según remarcó, no era al momento de aquel episodio. Sin embargo, su dardo principal estuvo dirigido al corazón del modelo económico libertario: prometió seguir peleando por el pueblo que sufre la «miseria planificada vendepatria» y acusó al poder de turno de tener a los magistrados «en el bolsillo» para hacer el trabajo sucio.
Hacia el final de su mensaje, el diputado canalizó su bronca en una convocatoria directa a la acción en la calle, con el objetivo de revertir la polémica decisión de la Corte Suprema sobre la extranjerización de tierras, el verdadero foco de fondo que originó toda la furia parlamentaria de esta semana. «El miedo se contagia, el coraje también», remató, citando a su tropa a concentrarse el próximo martes en los tribunales y el jueves frente al Congreso.
Fuente: Perfil




