Presión sobre la inflación: el gasoil y el petróleo global desafían la meta económica del Gobierno

Aunque la Argentina logra sostener cierta estabilidad frente a la crisis internacional, el encarecimiento del petróleo y el riesgo de escasez de gasoil comienzan a poner en jaque uno de los principales objetivos del Gobierno: la desaceleración inflacionaria.

    El impacto del conflicto en Medio Oriente continúa generando volatilidad en los mercados energéticos, con subas en el precio del crudo que repercuten a nivel global. En este escenario, uno de los puntos más sensibles para la economía argentina es el gasoil, un insumo clave para el transporte, el agro y la industria.

    Según advirtieron analistas del sector, la tendencia alcista del petróleo podría trasladarse a los precios internos, complicando la estrategia oficial de llevar la inflación a niveles cercanos a cero en los próximos meses.

    En la región, Brasil ya encendió señales de alerta ante una posible escasez de gasoil, situación que podría impactar en la Argentina, que depende parcialmente de importaciones para cubrir su demanda interna. Actualmente, entre el 5% y el 10% del gasoil consumido en el país proviene del exterior, en un mercado donde este combustible representa cerca del 65% del consumo total.

    El analista energético Matías Togni, de la consultora NextBarrel, explicó que la volatilidad responde a factores geopolíticos y decisiones estratégicas de las principales potencias. “La tendencia es claramente alcista, más allá de intentos puntuales por estabilizar los precios”, señaló.

    En paralelo, el escenario financiero también muestra señales de tensión. El aumento de tasas internacionales, impulsado por la necesidad de financiamiento de Estados Unidos, impacta en los bonos soberanos. No obstante, tras anuncios del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre la cobertura de pagos de deuda hasta 2027, los mercados mostraron cierta estabilización.

    En ese contexto, el riesgo país registró una leve baja y se ubicó en torno a los 602 puntos básicos, reflejando una reacción moderada del mercado ante las garantías ofrecidas por el Gobierno.

    Si bien la Argentina y la región muestran mayor resiliencia frente a la crisis global en comparación con economías desarrolladas, los especialistas advierten que los efectos más profundos aún no se trasladaron completamente a los precios internos.

    De este modo, el comportamiento del mercado energético internacional y la evolución del precio del gasoil serán determinantes para definir si el proceso de desaceleración inflacionaria puede sostenerse en el corto plazo.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Instagram