Puerto Tirol en emergencia por el agua con esquemas de bombeo por turnos, baja presión

La crisis del suministro de agua potable en Puerto Tirol suma un nuevo capítulo de tensión entre los vecinos, la administración de la cooperativa proveedora y el Ejecutivo provincial.
A histórica deuda acumulada con la empresa estatal Sameep, se suman las deficiencias estructurales de la red local, obligando a implementar un esquema de distribución por turnos que deja a varios sectores en una situación crítica.
La Cooperativa de Agua Potable y Servicios Públicos Puerto Tirol Limitada, cuya conducción se renovó en los últimos años, se encuentra hoy en el ojo de la tormenta. Por un lado, enfrenta el reclamo de los usuarios por la falta de presión y la turbidez del agua; por el otro, resiste un decreto del gobernador Leandro Zdero para intervenir la institución, medida que la conducción actual mantiene judicializada.
Un servicio fraccionado y la sombra del desabastecimiento
Ante la reducción del caudal suministrado por Sameep, asociado a los cortes programados por obras de infraestructura en el acueducto, la cooperativa resolvió fraccionar el suministro en dos turnos diarios para permitir la carga de tanques domiciliarios:
- De 07:00 a 11:00 horas: Cobertura destinada a los barrios del sector central, 17 de Octubre, 80 y 200 Viviendas.
- De 17:00 a 23:00 horas: Suministro dirigido al área de Pueblo Nuevo, zonas de las parroquias San José y Santa Rita, barrio Los Aromos y sectores perimetrales.
Pese al cronograma, la baja presión impide que el agua alcance a los tanques elevados de muchas viviendas. Además, el flujo discontinuo genera que el agua salga turbia en las canillas, volviéndola no apto para el consumo directo y disparando la venta de agua embotellada en la zona.

Morosidad estructural y la falta de cloacas
El conflicto de fondo radica en la abrumadora deuda que la entidad mantiene con Sameep desde hace décadas. Si bien la estatal sostiene que el recorte de bombeo obedece a razones operativas y a los niveles de pago de la distribuidora, la postura de la cooperativa es que solo redistribuyen el volumen de agua que reciben.
En medio de la disputa legal por la intervención y los cambios de personal dentro de la entidad, los usuarios demandan soluciones concretas más allá de quién administre la red. A este panorama se suma la postergación en materia de saneamiento urbano: sectores históricos y de ingreso a la localidad, como el barrio Villa Elena, continúan sin acceso a la red de cloacas, dependiendo de pozos ciegos a pesar de las promesas de obras públicas.
Para soportar el desabastecimiento, tanto la cooperativa como el municipio coordinan la asistencia mediante camiones cisterna para distribuir agua en los hogares más afectados, mientras se espera una resolución judicial sobre el futuro de la administración de la cooperativa.
Fuente: Luis Leyes – Periodista de Puerto Tirol




