Qué impuestos bajó el Gobierno de Javier Milei y cuál fue el impacto en la recaudación fiscal

El Gobierno de Javier Milei aplicó en los últimos años una serie de reducciones y eliminaciones de impuestos que, según datos oficiales de la Secretaría de Hacienda, representan un costo fiscal acumulado cercano al 2,45% del Producto Interno Bruto (PIB). Las medidas forman parte de la estrategia económica orientada a reducir la presión tributaria mientras se busca sostener el superávit fiscal.
Durante el 7º Foro de Inversiones & Negocios realizado en Mendoza, el ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que el objetivo del Gobierno es continuar con la reducción de impuestos, aunque remarcó que para avanzar en esa dirección resulta indispensable mantener un fuerte equilibrio fiscal. El funcionario sostuvo que Argentina necesita un “ancla fiscal muy sólida” para recuperar la confianza y poder sostener ese proceso.
Entre los tributos que registraron modificaciones se encuentra el Impuesto sobre los Bienes Personales, cuya reducción representa el mayor impacto fiscal dentro del paquete de medidas. De acuerdo con los datos oficiales, la rebaja acumulada equivale al 0,75% del PIB, con un efecto de 0,42% en 2024 y de 0,32% en 2025. Este impuesto grava el patrimonio de las personas y su reducción beneficia principalmente a contribuyentes con mayor nivel de activos.
Otro de los cambios se aplicó al Impuesto a la Transferencia de Inmuebles (ITI), que grava determinadas operaciones de venta de propiedades. La disminución en este tributo tiene un impacto mucho menor en las cuentas públicas, equivalente al 0,03% del PIB en el período analizado.
En el caso de los derechos de exportación, conocidos como retenciones, el recorte fiscal alcanza un impacto estimado del 0,47% del PIB. La medida busca mejorar la competitividad de los sectores exportadores, en especial del complejo agroindustrial y de algunas actividades industriales vinculadas al comercio exterior.
También se registró una reducción en los derechos de importación, con un impacto cercano al 0,08% del PIB durante 2025. Según el análisis de especialistas, esta decisión tiende a abaratar insumos y productos importados, lo que puede beneficiar tanto a empresas que dependen de componentes externos como a consumidores.
Otra de las modificaciones más relevantes corresponde al Impuesto PAIS, que gravaba operaciones vinculadas al acceso a divisas, compras en el exterior e importaciones. La reducción o eliminación de este tributo representa un impacto estimado de 1,07% del PIB para 2025.
Finalmente, también se aplicaron reducciones en algunos impuestos internos, con un impacto cercano al 0,05% del PIB. Este recorte podría ampliarse a partir de cambios incluidos en la reforma laboral aprobada recientemente en el Congreso.
Pese a estas rebajas tributarias, el Gobierno informó que logró cerrar 2025 con un superávit financiero de 0,2% del PIB. Si se considera únicamente el resultado primario —sin incluir el pago de intereses de deuda— el excedente fiscal asciende al 1,4% del producto.
El tributarista Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, señaló que las rebajas impositivas tienen impactos diferentes según el tributo analizado. Según explicó, algunas medidas favorecen principalmente a contribuyentes de mayor patrimonio, mientras que otras benefician a sectores productivos específicos o a consumidores a través de menores costos en determinados bienes.
Desde el Gobierno sostienen que la continuidad de este esquema dependerá de la capacidad de mantener el equilibrio fiscal, ampliar la formalización laboral y sostener el crecimiento económico. En ese marco, Luis Caputo afirmó que la estrategia oficial apunta a reducir impuestos gradualmente mientras se amplía la base de contribuyentes y se fortalece la actividad económica.




