¿Qué se sabe sobre la salud mental de César Sena?

La semana pasada, la noticia de que César Sena sufrió una crisis y debió ser trasladado al área de Psiquiatría del Hospital Julio C. Perrando de Chaco, volvió a poner el foco sobre su salud mental.
Detrás de ese episodio, sin embargo, hay una historia que se remonta a antes del femicidio de Cecilia Strzyzowski y que hoy mantiene una incógnita central: tres años después del crimen, la Justicia todavía no cuenta con un diagnóstico preciso sobre el cuadro clínico del condenado.
Según se pudo saber a partir de documentos oficiales y distintas fuentes vinculadas al caso, César Sena no solo recibe atención psicológica dentro del Complejo Penitenciario I de Villa Barberán, sino que fue trasladado en reiteradas oportunidades al Hospital Perrando y permanece bajo tratamiento farmacológico. A pesar de ello, más de una vez abandonó el tratamiento por voluntad propia.

A raíz del cuadro que presentó el pasado 17 de junio, la jueza técnica Dolly Fernández ordenó una interconsulta con especialistas. La evaluación ya tiene fecha: será el próximo 7 de julio a las 7 de la mañana en el Área de Salud Mental del Hospital Perrando. Allí los profesionales deberán determinar si necesita continuar con tratamiento ambulatorio o requiere una internación, establecer un diagnóstico y definir cuál es la medicación más adecuada para su cuadro.
La derivación al Perrando el día que César entró en crisis quedó documentada en un certificado confeccionado por un psicólogo del Servicio Penitenciario. En ese documento se solicita una “atención programada urgente” y se consigna como motivo un cuadro de “psicosis”, aunque no constituye un diagnóstico definitivo.
Las alertas previas
Las preocupaciones por el estado de salud mental de César Sena no aparecieron ahora. Durante el juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, en noviembre de 2025, su madre, Marcela Acuña, reveló que antes del crimen su hijo había estado bajo tratamiento psiquiátrico y reconoció que ella ocultó esa situación incluso a Emerenciano Sena.
“La psiquiatra me dijo que César estaba en una ‘alarma roja’. No entendí qué significaba en ese momento, pero lo oculté, incluso a su padre”, declaró ante el jurado.
Días antes, la propia Acuña había asegurado: “(César) está medicado. Él tiene un problema de psicosis muy fuerte. Se autolesionó un montón de veces. Él no está bien y yo trato de evitar hablar de esto”.
Aquellas afirmaciones, no obstante, nunca estuvieron respaldadas por un diagnóstico médico incorporado al expediente. De hecho, esa es precisamente la cuestión que ahora intenta despejar la Justicia.
El deterioro que describe su entorno
Mientras tanto, personas que mantienen contacto frecuente con César Sena describen un cambio notorio respecto de los primeros meses de detención.
Según informaciones, quienes lo visitan con regularidad aseguran que durante los primeros meses de detención mantenía conversaciones fluidas, preguntaba por el afuera o hablaba sobre temas cotidianos. En las últimas semanas, en cambio, sostienen que predominan los silencios, las respuestas inconexas y los episodios de aparente desorientación.
Esas mismas fuentes relatan que, durante algunas crisis, César se autolesiona, menciona a familiares fallecidos hacía años, tiende a permanecer despierto durante gran parte de la madrugada y luego no recuerda lo sucedido. También aseguran que la medicación actual lo mantiene excesivamente sedado y que esa situación preocupa especialmente a Emerenciano Sena, con quien comparte pabellón junto a otro interno.
En una carta manuscrita escrita desde la cárcel, Marcela Acuña volvió a referirse al estado de su hijo. “Es necesario que se sepa lo que hicieron y hacen con César”, escribió. En el mismo texto sostuvo que espera que “por fin pueda ser tratado acorde a derecho”, al insistir en que necesita atención especializada.

La intervención del Comité
Desde el entorno familiar de los Sena indicaron que solicitaron la intervención del Comité para la Prevención de la Tortura de Chaco porque consideraban insuficiente la atención que César recibía exclusivamente por parte del Servicio Penitenciario y buscaban que fuera evaluado nuevamente en el Hospital Perrando.
Las visitas forman parte del monitoreo habitual que realiza el Comité en cárceles y comisarías de la provincia, donde hay más de 3.000 personas alojadas. En el caso de César Sena, la inspección se llevó a cabo esta semana y estuvo a cargo de un equipo interdisciplinario integrado por un psicólogo, un abogado y el vicepresidente del organismo. Tras esa evaluación, los profesionales concluyeron que el interno se encontraba “controlado”.
Con todos esos antecedentes sobre la mesa, la decisión ahora quedó en manos de los especialistas. La junta médica ordenada por la jueza deberá establecer por primera vez un diagnóstico actualizado sobre el estado de salud mental de César Sena y determinar si el tratamiento que recibe actualmente es el adecuado o si corresponde modificarlo, incluso con una eventual internación.
Fuente: Infobae




