Rebrote de COVID-19 en Formosa por la variante “Frankenstein” y alerta suave en el país

Formosa volvió a poner al COVID-19 en el centro de la escena sanitaria tras un marcado incremento de casos asociado a la variante XFG, conocida como “Frankenstein”, que ya había sido detectada en Argentina y otros países.
Según los reportes provinciales, durante la semana epidemiológica 45 (hasta el 9 de noviembre) se registraron 178 casos nuevos, mientras que en la semana 46 (hasta el 16 de noviembre) se notificaron 341 contagios más, lo que casi duplica la cifra previa.
En los últimos siete días se realizaron 1.422 test de vigilancia, con 341 resultados positivos, lo que arroja una positividad del 24%. La mayoría de los casos se concentran en Formosa capital (250), mientras que localidades como El Colorado, Laguna Blanca y Estanislao del Campo registran aumentos menores pero relevantes para la provincia.
Actualmente, Formosa informa 408 casos activos y 164 altas en la última semana, y destaca un dato clave: no hay internaciones por COVID-19 al momento. Aun así, el sistema de salud sostiene un seguimiento intensivo, con 1.765 llamados diarios a personas con diagnóstico confirmado para controlar la evolución de los cuadros.
Desde el Ministerio de Desarrollo Humano provincial reforzaron las recomendaciones clásicas:
Lavado frecuente de manos y uso de alcohol en gel.
Ventilación cruzada en ambientes cerrados.
Evitar compartir vasos, mate u objetos de uso personal.
Uso de barbijo en espacios cerrados o cuando no sea posible mantener distancia o permanecer al aire libre.
La directora de Epidemiología de Formosa, Claudia Rodríguez, advirtió que el aumento se da en un contexto de alta circulación viral y cambios bruscos de temperatura, dos factores que favorecen las infecciones respiratorias.
“Es un virus que se transmite muy rápido; cortar la cadena de contagios requiere que todos mantengamos las medidas preventivas de forma sostenida”, remarcó, y recordó que el riesgo no es igual para todos: un cuadro leve en una persona joven puede volverse grave en adultos mayores o personas con enfermedades previas, por lo que insistió en la consulta temprana y en no minimizar síntomas.
Mientras la situación en el resto del país se mantiene sin picos generalizados, el rebrote formoseño vuelve a recordar que el coronavirus sigue circulando y que la vigilancia genómica y epidemiológica sigue siendo clave para anticipar y contener nuevos repuntes.




