Jubilaciones de privilegio: la brecha entre exmandatarios y el haber mínimo en 2025

Un análisis detallado revela que apenas once beneficiarios de regímenes especiales percibieron en noviembre una suma bruta superior a los 151 millones de pesos, cifra que equivale a 375 ingresos básicos de un jubilado promedio.
Mientras la mayoría de los adultos mayores en Argentina perciben un haber mínimo que, sumado al bono de 70.000 pesos, alcanzó los $403.052,70 en noviembre de 2025, la realidad para un selecto grupo de exfuncionarios y sus familiares directos se sitúa en un plano económico radicalmente opuesto. Según datos oficiales de la Anses, la suma de las asignaciones vitalicias de once beneficiarios superó los 151 millones de pesos brutos, evidenciando una disparidad que se acentúa frente a una canasta básica de pobreza valuada en $406.903.
En la cima de la nómina se ubica el expresidente Alberto Fernández, quien percibió un haber bruto de $19.383.687,39, cifra que representa 48 veces una jubilación mínima. Sin embargo, debido a descuentos judiciales por cuota alimentaria y aportes de ley, su ingreso neto se redujo a poco más de 7,1 millones de pesos. Le sigue Mauricio Macri, con un bruto de $18,6 millones, y Adolfo Rodríguez Saá, cuya breve presidencia de una semana en 2001 le garantiza hoy una asignación bruta de $17,8 millones mensuales.
El régimen, regulado por la Ley 24.018, no solo contempla a quienes ejercieron la titularidad del Ejecutivo, sino que extiende el beneficio a viudas e hijos. En este grupo destacan Zulema Yoma, viuda de Carlos Menem, con un haber bruto de $15,3 millones, e Inés Pertiné, cónyuge del fallecido Fernando de la Rúa, quien percibió más de 13 millones de pesos. Por su parte, la exvicepresidenta Gabriela Michetti y el exvicepresidente Julio Cobos también integran la lista con ingresos que superan las 33 jubilaciones mínimas cada uno.
Un caso particular es el de Daniel Scioli, actual secretario de Turismo y Ambiente, quien desempeña su cargo público ad honorem para mantener su jubilación de privilegio como exvicepresidente, la cual ascendió a $9,2 millones brutos en el último mes. Esta estructura de beneficios sobrevive en un contexto donde el bono para los sectores más vulnerables permanece congelado desde marzo de 2024, profundizando el contraste entre el sistema previsional general y el esquema vitalicio de la alta política.
Fuente: LN




