El Kirchnerismo negocia con Kicillof una reforma electoral bonaerense antes del 2027

La interna del peronismo bonaerense dejó al descubierto una discusión de fondo que excede los chats filtrados de la semana: el kirchnerismo busca negociar con el gobernador Axel Kicillof una reforma electoral integral para la provincia de Buenos Aires antes de las elecciones de 2027. La agenda incluye tres ejes centrales y una sorpresa que tomó por desconcierto a propios y ajenos: la posibilidad de aceptar la Boleta Única de Papel para la elección general provincial.
El debate se aceleró luego de que el gobierno de Javier Milei enviara al Senado un proyecto de reforma política que contempla la eliminación de las PASO nacionales, cambios en el financiamiento partidario y nuevas exigencias para la subsistencia de partidos sin representación efectiva. Ese movimiento del oficialismo nacional encendió las conversaciones dentro del principal distrito electoral del país.
Fuentes partidarias señalaron que la consigna interna es clara: las reformas electorales deben discutirse en años no electorales, con previsibilidad institucional y tiempo político suficiente, no cuando la competencia ya está lanzada. Bajo esa lógica, distintos referentes del kirchnerismo consideran que antes del Mundial debería existir al menos un entendimiento político general sobre el cronograma bonaerense y los principales cambios en debate.
El primer eje de la negociación es la reelección de intendentes, un debate sensible desde que durante la gestión de María Eugenia Vidal se sancionó la ley que limitó los mandatos consecutivos. En el kirchnerismo no existe una objeción conceptual a revisar esa norma y muchos dirigentes sostienen que debe prevalecer la voluntad popular, aunque remarcan que el tema no puede resolverse como una urgencia aislada.
El segundo eje son las PASO. Mientras a nivel nacional avanzó la decisión oficial de eliminarlas, en el kirchnerismo bonaerense prevalece una defensa pragmática de las primarias: no como bandera doctrinaria, sino como herramienta para ordenar internas dentro de un espacio con múltiples liderazgos territoriales que convive entre intendentes fuertes, La Cámpora, movimientos sociales, sindicalismo y el armado propio del gobernador.
La sorpresa llegó con el tercer punto. Durante años el kirchnerismo fue uno de los sectores más críticos de la Boleta Única de Papel, pero en la discusión actual emergió una postura más flexible. La alternativa que circula es un esquema mixto: PASO con boleta partidaria tradicional para la competencia interna y elección general con Boleta Única de Papel. El cuarto eje es el calendario: el kirchnerismo quiere elecciones unificadas con la nacional en 2027, a diferencia de lo ocurrido en 2025, cuando la provincia votó en forma desdoblada.
En paralelo, Máximo Kirchner rechaza la construcción de un simple frente opositor basado exclusivamente en el rechazo al presidente Milei y empuja en cambio una propuesta programática con contenidos concretos. Entre los nombres que ya circulan para la carrera sucesoria provincial aparecen los intendentes Federico Otermín de Lomas de Zamora, Mariel Fernández de Moreno, Julio Alak de La Plata, Mayra Mendoza de Quilmes, Jorge Ferraresi de Avellaneda y Federico Achával de Pilar.




