Caso Quitilipi: liberarían al padre de dos niños asesinados tras una denuncia por amenazas a su expareja

El fiscal Gustavo Valero dispondría durante la tarde de este lunes 2 de noviembre la liberación de un hombre de 24 años, detenido en la Terminal de Ómnibus de Resistencia por presuntas amenazas de muerte contra su expareja. La mujer es madre de dos de los niños fallecidos en la tragedia de Quitilipi y hermana de Rocío Aranda, una de las cinco víctimas. La medida judicial incluiría una prohibición de acercamiento.
El hombre había sido localizado por la Policía del Chaco luego de una denuncia presentada por su expareja, de 27 años, quien manifestó haber recibido mensajes de audio con amenazas mientras se encontraba en el hospital de Quitilipi. La denunciante es hermana de Rocío Aranda, la joven de 22 años que murió junto con cuatro niños durante la madrugada del domingo en una vivienda del barrio Matadero.
Según la información policial, el hombre había viajado desde Córdoba y fue interceptado alrededor de las 4:20 en la terminal de colectivos de la capital chaqueña. El procedimiento se concretó después de que las autoridades solicitaran colaboración para localizarlo, a raíz de la denuncia formulada por la mujer.
Durante la requisa, los efectivos no encontraron armas entre sus pertenencias. Además, se informó que el detenido no ofreció resistencia. Fuentes judiciales señalaron que el fiscal Gustavo Valero avanzaría con su liberación, aunque bajo una medida restrictiva destinada a impedir que se acerque a la denunciante.Hasta el momento, la excarcelación fue informada como una decisión prevista y no como una medida ya concretada.
La causa por amenazas es independiente de la investigación por las cinco muertes ocurridas en Quitilipi. El hombre de 24 años fue detenido por la denuncia presentada por su expareja y no está señalado como autor de los homicidios.
En el expediente principal permanece detenido Alberto Luis Ávalos, de 25 años, pareja de Rocío Aranda y principal sospechoso del hecho. Las víctimas fueron Rocío Aranda, su hijo Franco Aranda, de cuatro años; sus sobrinos Adriana Barrios, de cinco, y Bruno Barrios, de cuatro; y Bernardo Ávalos, un bebé de seis meses.
Los cuerpos fueron encontrados el domingo 1 de noviembre, luego de un incendio registrado en una vivienda ubicada sobre calle Islas Malvinas al 1200, en el barrio Matadero. La Fiscalía de Investigación Penal N.º 1 de Presidencia Roque Sáenz Peña continúa reuniendo pruebas para determinar cómo se produjo el ataque y establecer las responsabilidades penales.
Los primeros exámenes orientaron la investigación hacia la hipótesis de que algunas de las víctimas fueron agredidas antes del incendio. Durante las actuaciones se secuestraron un cuchillo, teléfonos celulares y otros elementos que serán sometidos a peritajes. Los resultados de las autopsias serán fundamentales para precisar las causas de los fallecimientos.




