La crecida del río Iguazú obligó a cerrar el acceso a la Garganta del Diablo

El acceso al circuito de la Garganta del Diablo, uno de los principales atractivos de las Cataratas del Iguazú, fue cerrado de manera preventiva debido a la fuerte crecida del río Iguazú, provocada por las intensas lluvias registradas en el sur de Brasil. Las autoridades informaron que el resto de los circuitos del parque continúan habilitados mientras se monitorea la evolución del caudal.
La decisión fue adoptada por la Administración de Parques Nacionales y la empresa concesionaria Iguazú Argentina luego de que el caudal del río superara los 8.500 metros cúbicos por segundo, un volumen muy superior al habitual que obligó a restringir el acceso por razones de seguridad.
El incremento del caudal fue consecuencia de las intensas precipitaciones registradas en la cuenca alta del río, ubicada en territorio brasileño. Ante este escenario, las autoridades activaron el protocolo previsto para este tipo de fenómenos naturales con el objetivo de proteger a visitantes y trabajadores del parque.
Pese al cierre de la Garganta del Diablo, los circuitos Superior e Inferior permanecen abiertos y reciben visitantes con normalidad. La reapertura del principal paseo dependerá de la evolución del nivel del río y de las evaluaciones técnicas que se realicen en los próximos días.




