La situación en Ceuta tendió a la normalización mientras Marruecos atribuyó la avalancha a mafias y desinformación

La ciudad autónoma de Ceuta inició un progresivo retorno a la normalidad operativa tras el cruce masivo de miles de personas desde territorio marroquí. De acuerdo con las estimaciones oficiales de las fuerzas de seguridad, cerca de 69.500 migrantes emprendieron el retorno voluntario o fueron repatriados en las últimas 48 horas hacia Marruecos, en medio de un amplio despliegue del Ejército y la Policía que incluyó transporte en autobuses hasta la aduana del Tarajal.
En sus primeras declaraciones institucionales, el Ministerio del Interior de Marruecos reconoció que alrededor de 40.000 personas intentaron desbordar el paso de Ceuta y más de un millar lo hicieron hacia Melilla.
Las autoridades alauitas adjudicaron la crisis a la acción de redes delictivas de trata de personas y a una campaña de desinformación masiva en redes sociales que malinterpretó un reciente fallo judicial en España sobre las devoluciones fronterizas, confirmando además un saldo trágico de al menos 11 fallecidos en su territorio.
A nivel político europeo, la Comisión Europea ratificó su respaldo diplomático a la gestión española, mientras que la iniciativa promovida por Italia para exigir un endurecimiento en los controles de fronteras exteriores sumó la adhesión de 22 Estados miembros de la Unión Europea.
En el plano local, el Gobierno de Ceuta resolvió mantener únicamente las festividades religiosas de la Virgen de África tras la suspensión definitiva de las fiestas patronales.




