Monotributo y jubilación: qué cambia en febrero y por qué la categoría es clave para el haber

La actualización de las escalas del Monotributo vigente desde febrero de 2026 volvió a poner el foco en un tema que genera dudas entre los trabajadores independientes: cómo impacta la categoría elegida en el monto de la jubilación. Si bien los requisitos para acceder al beneficio previsional no se modificaron, el nivel de aportes realizados a lo largo del tiempo es determinante al momento de calcular el haber inicial.

Para jubilarse, el sistema mantiene las condiciones generales: 30 años de aportes y la edad legal establecida en 60 años para las mujeres y 65 para los hombres. Superado ese umbral, la principal diferencia aparece en el modo en que se calcula el ingreso jubilatorio. A diferencia de los trabajadores en relación de dependencia, cuyo haber se define en función de los salarios efectivamente percibidos, en el caso de monotributistas y autónomos se utiliza una renta presunta asociada a la categoría en la que se aportó.

Ese detalle técnico termina teniendo un peso concreto. Quienes permanecieron durante gran parte de su vida laboral en las categorías más bajas, especialmente en la A, suelen acceder a jubilaciones cercanas al haber mínimo. Para febrero de 2026, la jubilación mínima asciende a $429.081,79, compuesta por un haber de $359.081,79 más un refuerzo de $70.000.

Dentro del pago mensual del Monotributo, una parte se destina al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), y ese monto varía según la categoría. Con las escalas actuales, los aportes previsionales van desde $15.616,17 en la categoría A hasta $135.262,74 en la K. Esa diferencia, sostenida durante años, es la que incide en el cálculo final del haber jubilatorio.

Especialistas advierten que el impacto real no se mide por un solo año de aportes, sino por la trayectoria completa. Escalar categorías, combinar regímenes o registrar períodos sin aportes puede modificar sustancialmente el resultado. Por eso, recomiendan proyectar distintos escenarios antes de iniciar el trámite jubilatorio, ya que en algunos casos esperar puede mejorar el promedio teórico utilizado por el sistema.

Para iniciar la jubilación, Anses exige la verificación de la Historia Laboral a través de Mi Anses, la presentación del DNI, el formulario P.S. 6.18 y documentación respaldatoria si existen aportes faltantes. En el caso de las mujeres, continúa vigente el Reconocimiento de Aportes por Tareas de Cuidado, que permite sumar años mediante partidas de nacimiento y otros comprobantes.

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