Perdió todos sus ahorros en una entrevista laboral: así funciona la estafa del falso reclutador

Una falsa oferta de trabajo terminó con el robo de todos los ahorros de un candidato que buscaba empleo a través de LinkedIn.
Los delincuentes se hicieron pasar por reclutadores, lo llevaron por un proceso de selección aparentemente legítimo y lograron que instalara software malicioso en su computadora, desde donde accedieron a sus billeteras de criptomonedas y se llevaron casi 25.000 dólares.
El caso es otro ejemplo de una modalidad de fraude que preocupa a las plataformas de empleo y a los especialistas en ciberseguridad porque reproduce muchas de las etapas de una contratación verdadera.
Este engaño se vale de ingeniería social para aprovecharse de personas que buscan con urgencia un trabajo. Los atacantes pueden utilizar perfiles de reclutadores, videollamadas, calendarios para reservar entrevistas y pruebas técnicas antes de pedirle al candidato que descargue un programa o instale una supuesta herramienta necesaria para continuar con la selección.
LinkedIn e Indeed advirtieron durante los últimos meses sobre el aumento y la sofisticación de estas estafas. A diferencia de los fraudes que dependen de un correo electrónico sospechoso o de una promesa laboral difícil de creer, estas campañas buscan generar confianza durante varios pasos antes de introducir el elemento malicioso.
Cómo fue la estafa de la entrevista laboral
La víctima había presentado su renuncia en su anterior empleo y su perfil de LinkedIn reflejaba que estaba en búsqueda de un nuevo trabajo. En ese contexto recibió el contacto de un supuesto reclutador vinculado con un proyecto del sector Web3.
Según la reconstrucción realizada por investigadores del sitio Have I Been Squatted, y publicada por la BBC, el proceso comenzó con una entrevista coordinada mediante Calendly (una herramienta en línea de gestión de agenda y programación automatizada que permite agendar reuniones) y siguió con videollamadas y una evaluación técnica presentada como una hoja de cálculo de Google.
Ese último paso fue el punto de entrada del ataque. La prueba conducía al candidato hacia la instalación de una aplicación para Windows mediante ClickOnce, una tecnología legítima de Microsoft utilizada para distribuir software.
Además, el programa estaba firmado digitalmente, una característica que podía reforzar la apariencia de legitimidad ante una persona que acababa de atravesar varias etapas de lo que parecía ser una entrevista real.
El análisis técnico posterior reveló una cadena preparada para desplegar dos programas destinados al robo de información y un troyano de acceso remoto, conocido como RAT. Entre los datos que esas herramientas podían buscar se encontraban credenciales almacenadas en navegadores, sesiones abiertas, billeteras de criptomonedas, gestores de contraseñas, archivos y datos de aplicaciones de mensajería. El software de acceso remoto también incluía funciones para ejecutar comandos, administrar archivos, registrar pulsaciones del teclado y controlar el equipo.
Después de completar la evaluación, el candidato se fue a dormir. Cuando volvió a revisar sus cuentas, descubrió que sus billeteras de criptomonedas habían sido vaciadas y había perdido activos por valor de unos 25.000 dólares.
Las falsas aplicaciones para entrevistas también llegaron a Indeed
El mecanismo detectado en LinkedIn no es el único que utiliza una búsqueda laboral para conseguir que las víctimas instalen malware.
El sitio especializado Malwarebytes informó a fines de agosto sobre varios casos de personas contactadas a través de Indeed que recibieron instrucciones para descargar supuestas aplicaciones necesarias para realizar sus entrevistas laborales.
Entre los casos analizados apareció un archivo para Android llamado MyInterview. También se reportaron falsas aplicaciones que utilizaban el nombre de Indeed y se presentaban como herramientas para completar entrevistas, verificar la identidad del candidato o acceder a información sobre el salario.
El procedimiento aprovechaba una situación habitual durante una selección laboral: el candidato espera instrucciones de la empresa y puede interpretar la instalación de una herramienta como otro requisito del proceso.
Una vez instalada, una de las aplicaciones analizadas imitaba la pantalla de acceso de Indeed y posteriormente establecía una conexión VPN. El programa también solicitaba acceso a las funciones de accesibilidad de Android, un permiso que puede otorgar a una aplicación amplias capacidades dentro del teléfono.
El análisis de Malwarebytes identificó esos programas como droppers, un tipo de malware preparado para descargar e instalar otros componentes. En los casos estudiados, la carga posterior era software espía y podía incluso dificultar que la víctima desinstalara la aplicación maliciosa.
Indeed aclaró que las entrevistas realizadas a través de su plataforma funcionan directamente desde un navegador y no requieren instalar una aplicación especial. Por ese motivo, un mensaje que solicite descargar un programa para participar de una entrevista debe considerarse una señal de alerta.
Por qué las falsas ofertas laborales son cada vez más difíciles de detectar
Los atacantes aprovechan uno de los principales problemas de este tipo de fraude: durante una búsqueda laboral es normal recibir mensajes de desconocidos, participar de videollamadas, abrir documentos o completar evaluaciones.
Además, la presión por conseguir un empleo puede llevar a que algunas personas pasen por alto indicios que, fuera de ese contexto, despertarían sospechas.
Una encuesta difundida por LinkedIn en mayo de 2026 encontró que el 32% de los profesionales de la Generación Z consultados dijo haber sido víctima de una estafa laboral, frente al 17% registrado entre integrantes de la Generación X. Al mismo tiempo, el 32% de los jóvenes reconoció que alguna vez ignoró señales de alerta porque consideraba que había pocas oportunidades disponibles.
La plataforma también detectó que el 90% de los mensajes fraudulentos reportados incluía intentos de trasladar la conversación hacia servicios externos. Más de la mitad de esos pedidos aparecía desde el primer contacto.
Entre las señales de alerta identificadas por LinkedIn aparecen los pedidos tempranos de información sensible, las solicitudes de pagos, la presión para responder rápidamente, perfiles o empleos que parecen falsos y los intentos de llevar la conversación fuera de la plataforma.
Cómo evitar una estafa durante una entrevista laboral
Antes de avanzar con una propuesta recibida por internet, una de las principales recomendaciones consiste en verificar por una vía independiente que tanto la empresa como la vacante realmente existan.
Para hacerlo, se puede buscar el puesto en el sitio oficial de la compañía, revisar el perfil del reclutador y comprobar si la persona efectivamente trabaja para esa organización. LinkedIn señala que el 57% de los usuarios consulta la empresa o el puesto en internet y el 47% comprueba si la vacante también aparece publicada en el sitio de empleos de la compañía.
También conviene extremar las precauciones cuando una entrevista exige instalar software, descargar archivos desde páginas desconocidas, instalar un APK fuera de las tiendas oficiales o conceder permisos sensibles en el celular o la computadora.
Incluso cuando el proceso incluya una videollamada, documentos alojados en servicios conocidos o aplicaciones firmadas digitalmente, esos elementos no constituyen por sí mismos una garantía de seguridad.
Las nuevas campañas muestran cómo los delincuentes pueden combinar herramientas legítimas, identidades falsas y varias etapas de interacción para construir una entrevista creíble.
Por eso, verificar quién está detrás de una oferta y para qué sirve cada programa solicitado durante el proceso son parte de las precauciones necesarias al buscar trabajo por internet.
Fuente: TN




