Un búho gigante de nuestra fauna hoy necesita de todos

Ayer ingresó a la Fundación Refugio de Aves Silvestres un búho ñacurutú, el ave rapaz nocturna más grande de América, un verdadero símbolo de nuestros montes.
Lamentablemente, llegó con una fractura en su ala, una lesión grave que compromete su capacidad de volar y, por lo tanto, su supervivencia en la naturaleza.

Dice Lucas Monzón “detrás de este rescate hubo un gran trabajo en conjunto que queremos destacar: agradecemos profundamente a la Policía Rural de Resistencia, que dio aviso y coordinó la situación; a la Policía Rural de General San Martín, que intervino en el lugar; a Parques Nacionales, quienes realizaron el traslado del animal hasta nuestra fundación; y especialmente a Matías, de Capitán Solari, quien rescató al ave y se comunicó con nosotros para que pudiera recibir la atención necesaria. Este tipo de acciones demuestran lo importante que es el trabajo en conjunto para poder salvar vidas».

Ahora comienza una etapa clave: su tratamiento y recuperación, que requerirá tiempo, cuidados intensivos y seguimiento constante.

Cada caso como este implica un gran esfuerzo en medicación, estudios y manejo especializado, por lo que desde la fundación, solicitan ayuda económica para solventar los gastos




