Brasil concedió un hábeas corpus a Agostina Páez y podrá regresar a la Argentina

La Justicia de Brasil resolvió otorgar un hábeas corpus a la abogada argentina Agostina Páez, quien se encontraba detenida en Río de Janeiro desde hacía más de dos meses, lo que le permitirá regresar al país mientras continúa el proceso judicial en su contra.
La medida fue dispuesta por un tribunal brasileño que hizo lugar al planteo de la defensa de Agostina Páez, imputada por el delito de injuria racial, una figura penal que en ese país contempla sanciones severas.
Para acceder al beneficio, la imputada deberá abonar una fianza de 20.000 dólares, condición indispensable para poder abandonar el territorio brasileño y retornar a la Argentina.
El fallo representa un cambio significativo en la situación procesal de la joven, quien permanecía bajo detención en la ciudad de Río de Janeiro desde enero, con restricciones como el retiro de su pasaporte y monitoreo electrónico.
Con esta resolución, se habilita su regreso al país mientras la causa continúa en curso, lo que implica que deberá cumplir con las condiciones que establezca la Justicia brasileña en el marco del proceso.
El expediente estuvo marcado por idas y vueltas judiciales. Días atrás, el juez de primera instancia había evaluado permitir su retorno, aunque luego había revertido esa decisión, prolongando su permanencia en Brasil.
Finalmente, la intervención de una instancia superior revirtió ese criterio y consideró que no existían razones suficientes para impedir su salida del país, en una etapa en la que gran parte de la prueba ya fue incorporada a la causa.
Según trascendió, además del pago de la caución, la imputada podría quedar sujeta a medidas complementarias como la realización de tareas comunitarias o el cumplimiento de obligaciones judiciales desde Argentina, en coordinación entre ambos países.
El caso generó repercusión tanto en Brasil como en Argentina, debido a la gravedad de la acusación y al tratamiento legal que ese país otorga a los delitos vinculados a expresiones racistas.
Ahora, el proceso continuará en el ámbito judicial brasileño, donde se deberán definir las responsabilidades penales de la acusada y las eventuales sanciones correspondientes.




