El comercio ilegal en Argentina recauda el equivalente al 5% del PBI

El comercio ilícito en Argentina alcanza un volumen equivalente al 5% del Producto Bruto Interno (PBI) y ocasiona una pérdida fiscal aproximada de USD 2.300 millones anuales, según un reciente estudio regional elaborado por la Asociación Interamericana de la Propiedad Intelectual (ASIPI).
El análisis abarcó seis países latinoamericanos —Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú— y buscó medir el impacto económico del comercio ilegal, además de identificar los productos más afectados, las modalidades de comercialización y las estrategias para combatir este fenómeno.

El informe señaló que, en Argentina, la combinación de factores como la alta penetración del comercio electrónico, la vulnerabilidad de las fronteras al ingreso de contrabando y la proliferación de productos falsificados en diversos canales, favorecen la expansión del comercio ilícito.
Este fenómeno ya no se limita a ferias informales o el comercio callejero, sino que llegó a plataformas digitales y redes de distribución que amplían su alcance.
El contrabando es una de las principales vías de ingreso de productos ilegales, aunque el concepto de comercio ilícito también incluye la falsificación de marcas, la piratería y otras prácticas que afectan la propiedad intelectual, así como generan competencia desleal para las empresas legales.

El estudio destaca que los productos más perjudicados por estas actividades son:
1. Teléfonos celulares: representan el 31% del mercado ilegal, debido a su alto valor y demanda.
2. Cigarrillos: con un 17% de incidencia, muchos ingresan sin controles aduaneros ni pagos tributarios.
3. Productos textiles: con un 16% de participación, incluyen tanto ingreso irregular como falsificación de marcas.
4. Cerveza: el 12% del mercado se comercializa por canales ilegales.
Si bien estos rubros concentran gran parte del problema, el comercio ilícito, además, impacta otras categorías de bienes de consumo.
El problema del comercio online y recomendaciones para solucionarlo
El informe subraya que el crecimiento del comercio electrónico transformó los canales de distribución, al facilitar que productos ilegales lleguen a consumidores de distintas provincias a través de plataformas digitales, redes sociales y aplicaciones de mensajería.
Las organizaciones dedicadas al contrabando combinan métodos tradicionales con herramientas digitales, lo cuál aumenta la velocidad y dificulta el control estatal.
Para hacer frente a esta problemática, el estudio recomienda fortalecer acuerdos con plataformas de e-commerce para agilizar la remoción de publicaciones de productos falsificados y mejorar la trazabilidad en línea.
Además, sugiere reforzar la capacitación de distribuidores oficiales en provincias fronterizas sensibles como Misiones, Formosa y Salta, puntos críticos para el ingreso de contrabando.
Comparativamente, el comercio ilícito también representa el 5% del PBI en Brasil y alcanza el 8% en México, con patrones similares en el uso de canales digitales, falsificación y necesidad de controles más estrictos.
Fuente: Border Periodismo




