Antes del caso Gyms Exen: una demanda contra Federico Clinis Canal por un grave siniestro vial en Corrientes

La presentación judicial fue realizada por M. N. S.M., quien reclamó daños y perjuicios por las graves lesiones que sufrió en un accidente ocurrido en julio de 2018. Según la demanda, la víctima fue abandonada en la vía pública con una fractura expuesta, Clinis Canal habría realizado maniobras imprudentes antes de protagonizar el choque.

Un antecedente judicial que vuelve a poner el nombre de Federico Alejandro Clinis Canal en escena se remonta a julio de 2018, cuando una joven de Resistencia sufrió graves lesiones al viajar como acompañante en un automóvil que él conducía por la ciudad de Corrientes. La víctima inició una demanda civil por daños y perjuicios, daño moral y psicológico.

Mucho antes de quedar vinculado a la investigación por el resonado caso Gyms Exxen, Federico Alejandro Clinis Canal había sido demandado judicialmente por un grave siniestro vial ocurrido en la ciudad de Corrientes.

La acción fue promovida por M. N. S. M., quien reclamó una reparación por los daños físicos y las consecuencias psicológicas que, según sostuvo en su presentación judicial, padeció a raíz del accidente ocurrido el 20 de julio de 2018, alrededor de las 6.30, en la intersección de las calles Misiones y Junín, en el barrio Camba Cuá de la capital correntina.

De acuerdo con la demanda, S. M. viajaba en la parte trasera de un Volkswagen Passat negro, conducido por Clinis Canal, cuando el vehículo colisionó contra un Chevrolet Corsa gris, dominio PAF-911, conducido por C. D., quien presuntamente se desempeñaba como remisero. Tras el impacto, el Passat terminó incrustado contra un árbol.

Un viaje que terminó en una tragedia

La presentación judicial reconstruye las horas previas al choque. Según el relato incorporado a la demanda, S.M. se encontraba junto a otras amigas en el boliche Zavod, ubicado en la Costanera Sur de Corrientes, donde habían concurrido para celebrar el Día del Amigo.

Al momento de regresar hacia Resistencia, una de las jóvenes, que conocía a Clinis Canal, habría aceptado la propuesta de trasladarlas en su vehículo debido a las malas condiciones climáticas y la lluvia.

Pero, siempre según la versión expuesta en la demanda, el viaje comenzó a transformarse en una situación de temor para S. M.

La joven habría advertido que el conductor circulaba a alta velocidad y realizaba maniobras que consideraba peligrosas. La demanda sostiene incluso que le pidió a gritos que la dejara bajar del vehículo para regresar a Resistencia en taxi o remis, pero que el pedido habría sido desoído.

La presentación agrega que el automóvil llegó a transportar siete personas, cuatro de ellas en la parte trasera, mientras que el conductor habría continuado acelerando y efectuando maniobras descriptas como temerarias, en medio de una intensa lluvia.

Finalmente, al llegar a la intersección de Misiones y Junín se produjo la colisión.

Una fractura expuesta y el abandono tras el choque

La consecuencia más grave para S. M. fue una fractura expuesta en la pierna derecha, además de escoriaciones en el rostro y la nariz.

Según la demanda, después del impacto la joven logró salir del automóvil por sus propios medios, arrastrándose, mientras sufría una importante hemorragia.

El escrito sostiene que permaneció en la vía pública sin recibir asistencia inmediata y que finalmente dos transeúntes acudieron en su ayuda y la trasladaron al Hospital Escuela de Corrientes, donde recibió las primeras atenciones.

Posteriormente, siempre de acuerdo con la documentación judicial, debió someterse a dos intervenciones quirúrgicas reconstructivas en su miembro inferior derecho, realizadas en el Sanatorio Chaco de Resistencia.

La demanda también describe consecuencias psicológicas posteriores al accidente, entre ellas un cuadro de estrés postraumático, trastornos de ansiedad y ataques de pánico.

El expediente penal que se incorporó como antecedente

La propia demanda solicitó que se incorporara al proceso civil el expediente iniciado en Corrientes a raíz del siniestro.

Se trata del expediente N.º 18.4252/2018, caratulado “Actuaciones iniciadas de oficio por la Comisaría Primera por supuestas lesiones graves por accidente de tránsito”, que tramitaba ante el entonces Juzgado de Instrucción N.º 2 de Corrientes.

La parte actora solicitó que se remitiera el expediente o copias certificadas para poder determinar las responsabilidades vinculadas con el accidente y avanzar contra quienes consideraba responsables.

Un reclamo civil por las consecuencias del accidente

La presentación judicial no se limitó a reclamar por las lesiones físicas. S.M. inició una demanda de daños y perjuicios, daño moral y daño psicológico, argumentando que las consecuencias del siniestro habían afectado tanto su integridad física como su vida emocional.

El escrito encuadró jurídicamente el caso como un supuesto de transporte benévolo, debido a que la joven viajaba como acompañante sin que existiera una relación contractual de transporte con el conductor.

La demanda sostiene que el hecho de aceptar viajar en un vehículo no implica que el pasajero haya asumido el riesgo de sufrir daños y plantea la responsabilidad civil del conductor en función de las normas del Código Civil y Comercial relativas al riesgo creado y a los daños derivados de la circulación de vehículos.

Además, antes de la demanda principal se habían promovido un embargo preventivo y un beneficio de litigar sin gastos, según surge de la documentación incorporada al expediente.

Un antecedente que vuelve a aparecer

El documento adquiere ahora una particular relevancia periodística porque el nombre de Federico Alejandro Clinis Canal aparece nuevamente en una investigación judicial de gran repercusión, vinculada al denominado caso Gyms Exxen.

El antecedente de 2018 permite reconstruir una faceta hasta ahora poco difundida sobre el empresario: años antes de la investigación que actualmente lo tiene señalado como prófugo, ya había sido llevado ante la Justicia en una causa civil originada en un grave accidente de tránsito ocurrido en Corrientes.

No obstante, resulta necesario aclarar que las afirmaciones sobre la conducta de Clinis Canal durante el siniestro corresponden al relato efectuado por la parte demandante en aquella presentación judicial y no deben presentarse como hechos judicialmente acreditados sin consultar la totalidad del expediente y las eventuales resoluciones dictadas en la causa.

La demanda describe un accidente que dejó a una joven con una grave lesión en su pierna derecha y con consecuencias físicas y psicológicas que, según sostuvo ante la Justicia, se extendieron mucho después de aquella madrugada del 20 de julio de 2018.

Ocho años después, aquel expediente aparece como un antecedente judicial que permite volver a poner bajo la lupa la trayectoria de uno de los nombres que hoy ocupa un lugar central en la investigación del caso Gyms Exxen.

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