Crece la preocupación por el Paraná: Itaipú libera grandes volúmenes de agua y mantienen la vigilancia en el Litoral

El incremento de las lluvias en la cuenca alta del río Paraná obligó a intensificar las descargas de agua desde la represa binacional de Itaipú, ubicada entre Brasil y Paraguay. La situación, vinculada con el fenómeno climático de El Niño, genera preocupación en las provincias del Litoral argentino, donde las autoridades siguen de cerca la evolución de los niveles del río y sus posibles consecuencias para las comunidades ribereñas.
La central hidroeléctrica comenzó a abrir sus compuertas el 13 de septiembre y, ante la persistencia de las precipitaciones, debió ampliar las operaciones de descarga durante octubre. Según las estimaciones de sus responsables, el vertedero podría continuar funcionando de manera permanente o intermitente hasta febrero, dependiendo de las condiciones meteorológicas y del volumen de agua que ingrese al embalse.
Rodrigo García, gerente de Operaciones de Itaipú del lado paraguayo, explicó que el incremento del caudal se produjo antes de lo habitual. Generalmente, los mayores aportes de agua se registran entre noviembre y febrero, pero este año las lluvias adelantaron ese comportamiento.
El funcionario señaló que para encontrar registros de volúmenes similares es necesario remontarse al período 2015-2016, después de varios años caracterizados por niveles bajos en el río Paraná.
Yacyretá también realiza maniobras para regular el caudal
El aumento del agua que llega desde Itaipú tiene consecuencias sobre el sistema hídrico ubicado aguas abajo. En ese contexto, la Entidad Binacional Yacyretá también dispuso la apertura de sus vertederos para administrar los mayores aportes provenientes de la cuenca.
Desde el organismo explicaron que estas maniobras buscan atenuar los efectos de las crecidas mediante la regulación del embalse, aunque no pueden impedir por completo las inundaciones cuando las precipitaciones son extraordinarias.
Uno de los factores que agravó la situación fue el importante aporte de agua desde la cuenca del río Iguazú, donde las lluvias superaron ampliamente las previsiones iniciales.
De acuerdo con las explicaciones técnicas, el agua liberada desde Itaipú demora aproximadamente 24 horas en llegar a Yacyretá, por lo que resulta fundamental mantener un seguimiento permanente de los caudales.
Atención en Chaco, Corrientes y las zonas ribereñas
El escenario también despierta preocupación en las localidades ubicadas sobre las costas del Paraná, especialmente en los sectores bajos, las islas y las áreas donde se desarrollan actividades ganaderas.
En Corrientes, la crecida ya generó complicaciones en distintas zonas ribereñas, mientras que en Chaco la evolución del río constituye un factor de atención para las comunidades cercanas a su cauce, incluidas las del área metropolitana de Resistencia y Barranqueras.
Sin embargo, la apertura de las compuertas no implica automáticamente que se produzcan inundaciones en todas las localidades aguas abajo. El comportamiento del río depende de la cantidad de agua liberada, las precipitaciones locales, los aportes de otros afluentes y las condiciones hidrológicas de cada tramo.
Desde Itaipú remarcaron que las operaciones de descarga forman parte de los procedimientos habituales de seguridad y regulación de la represa, y que la apertura de un nuevo canal no significa necesariamente un aumento proporcional del riesgo de inundación.
El Niño y las lluvias mantienen la incertidumbre
La presencia de El Niño es uno de los factores que explican el incremento de las precipitaciones en diferentes sectores de la Cuenca del Plata. Este fenómeno puede favorecer episodios de lluvias abundantes y provocar aumentos importantes en los caudales de los ríos de la región.
Por ese motivo, los especialistas continúan evaluando las condiciones meteorológicas y las previsiones hidrológicas para determinar cómo evolucionará el Paraná durante las próximas semanas.
Las autoridades recomiendan a las poblaciones ribereñas mantenerse informadas mediante los reportes oficiales y prestar atención a las indicaciones de los organismos de emergencia, especialmente en los sectores históricamente afectados por las crecidas.
La evolución de las lluvias y de las descargas de Itaipú y Yacyretá será determinante para establecer el alcance de este nuevo período de aguas altas en el Litoral argentino.




